Esquel para descubrir

Publicada el día: 23 junio, 2013

Bien al sur –en la provincia de Chubut y cerca de la cordillera– está el punto para comenzar a conocer el Parque Nacional Los Alerces y vivir las mejores aventuras en contacto con la naturaleza.



 

Esquel está ubicada en el noroeste de la provincia de Chubut, a 620 kilómetros de la capital de esa provincia, a 1.900 kilómetros de Buenos Aires y a 300 km de Bariloche. La zona es especial para los amantes de la tranquilidad, el turismo aventura y el contacto con la naturaleza. Los  entretenimientos nocturnos son pocos, aunque hay buenos restaurantes, algunos bares restó y un casino.

Esquel es la ciudad más cercana al acceso al Parque Nacional Los Alerces, que comprende una superficie total de 263.000 hectáreas, y que fue creado para preservar los bosques de alerces. Estas coníferas, una verdadera curiosidad botánica, poseen hasta 3.000 años de edad y 60 metros de altura, con troncos de hasta 3,5 m. de diámetro. El ejemplar  expuesto al público se encuentra al final de una larga excursión, mide 57 m de altura, tiene 2.600 años y el diámetro de su tronco es de 3 m, pero dentro del parque hay muchos otros ejemplares, algunos más antiguos aún.  Por estos ejemplares es que se ha pedido que el alerzal milenario del Parque Nacional sea declarado  Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO.

Las cuatro estaciones

Albergarse en Esquel implica un par de cosas, dadas las distancias: es importante tener un auto o contratar excursiones. Dentro de las  actividades más cercanas a la ciudad existe la posibilidad de visitar lagunas y senderos dentro de recorridos autoguiados y museos como el Olgbrun de ciencias naturales y regionales con muchos elementos de la cultura lituana (a unas cuadras del pueblo, en el exclusivo barrio de Villa Ayelén). Pero el plato fuerte es el Parque Nacional Los Alerces, que queda a 30 minutos de distancia en auto y, si se toma un ómnibus que sale y regresa tres veces por día desde la terminal de Esquel, se puede llegar a la Villa Futalaufquen, punto central del Parque Nacional. De todos modos, es recomendable alquilar un auto para poder recorrer caminos dentro del parque, como el sendero de ripio que va desde la Villa y que lleva a Cholila, con un paisaje imperdible.

En la Villa Futalaufquen se encuentra la hostería del mismo nombre, obra del arquitecto Bustillo, el mismo que construyera el Hotel Llao LLao.
Allí está el centro de información y de allí parten con guías o con control de horario, según la dificultad del trayecto, las distintas sendas del Parque Nacional que pueden recorrerse a pie, siempre con el equipo adecuado y asesoramiento respecto de los niveles de dificultad. En todos los casos, conviene ser precavido y acatar todas las instrucciones de los especialistas.

La excursión lacustre, que es la más importante que se realiza en este Parque Nacional, sale del puerto Limonao, recorre parte del Lago Futalaufquen y remonta el Río Arrayanes hasta el lago Verde. En la orilla oeste del lago Verde se desembarca para transitar a pie un camino de aproximadamente 800 m que conduce a Puerto Chucao, ubicado en las márgenes del lago Menéndez. Para continuar, se hace trasbordo a una embarcación que recorre dos de los tres grandes brazos de este lago y bordea la isla Grande. Al llegar al extremo del brazo Norte del lago Menéndez, se desembarca para realizar una caminata por el bosque de Alerces milenarios. En toda la travesía es posible admirar los grandes cordones montañosos, con sus altos picos coronados de nieve eterna y observar el cerro Torrecillas con su extraordinario glaciar homónimo (hay excursiones especiales para acercarse más aún al glaciar) de perpetuo hielo azulado, además de los arrayanes, los mismos que pueden admirarse en la Isla Victoria en el lago Nahuel Huapi, pero que nacen al borde del lago, y surgen desde el agua. La excursión se puede contratar en cualquier agencia de turismo de la ciudad de Esquel y todos los pasajeros convergen a las mismas embarcaciones con tripulación y guías especializados de Parques Nacionales.

Otro atractivo es el Tren de la Trochita. Desde la estación de ferrocarriles de Esquel se puede realizar un verdadero viaje al pasado en un tren de trocha angosta conocido como expreso patagónico La Trochita. La excursión dura medio día y  se extiende desde Esquel hasta Nahuel Pan, asentamiento mapuche donde se pueden adquirir artesanías auténticas. Su particular trocha angosta, de sólo 75 centímetros, lo convierte en  uno de los cinco trenes en el mundo de esas características que sobreviven al paso del tiempo. En el transcurso del recorrido, el convoy bordea el gran valle de Esquel. A través de las ventanillas de sus vagones se observan las altas montañas de formación glaciaria que lo rodean y el cambio de vegetación del  bosque valdiviano a la estepa o desierto patagónico. Y en sus   pequeños vagones comedores se puede degustar un exquisito café con tartas de frutos rojos de la región, entre otras delicias. El tren funciona en invierno y en verano, el costo varía según si se trata de residentes o extranjeros y el boleto puede adquirirse en cualquier agencia de turismo de la ciudad de Esquel.

Asimismo, las agencias de turismo ofrecen recorridos y excursiones,  que incluyen canopy, rafting, cabalgatas. De todos ellos, mencionamos dos muy interesantes.

- Los túneles de hielo. Se llega a ellos por una excursión en 4 x 4 y una caminata y permiten ver formaciones de hielo en las que se trasluce la luz en variados colores.

- Piedra Parada.  En medio del valle del Río Chubut, se llega hasta una imponente piedra de origen volcánico de 210 m de altura.  Allí se encuentra el cañadón de las buitreras y es posible recorrer el lecho de este río seco entre paredes de más de 100 m de alto y observar pinturas rupestres. Hay agencias que ofrecen la excursión con inclusión de flotada y una caminata por el cañadón de unas 6 horas de duración.
También es posible en Gualjaina mismo, elegir una excursión “amedida”. Para ello, es necesario contratar previamente un guía especializado en la Hostería Mirador Huancache. Tel: (02945) 479-129/ 15691925.

Pero en Esquel hay mucho más: excursiones por lagos, rafting, cabalgatas, canopy, trekking, todo tipo de turismo aventura y también…

- Esquí en La Hoya. A solo 13 km de la ciudad,  se encuentra este centro de esquí reconocido por sus excelentes pistas y la calidad de la nieve en polvo. La temporada es extensa y va desde fines de junio hasta mediados de octubre para disfrutar del esquí y el snowboard.

- Trevelin. A través de la ruta nacional 259 (que conduce a Trevelín, que significa “pueblo del molino”), se llega al molino harinero propulsado por agua de vertiente de la montaña. Allí se puede hacer una visita guiada por el propio dueño del molino, Mervyn Evans, heredero de la cultura galesa, a este molino-museo. Está ubicado a 22 km de Travelín  sobre la ruta 259,  km 56. Y para reponer energías, a deleitarse en el pueblo con un té galés. Recomendamos la casa de Main Maggie. Pero hay más… esto recién empieza…

 

Donde alojarse

• Hostería Futalaufquen, en la Villa Futalaufken, y en el medio del parque nacional los Alerces, un lugar de privilegio. www.hosteriafutalaufquen.com

• Hostería Lago Krugger con once plazas, atención familiar y excelente gastronomía. www.lagokrugger.com.ar

• Las Bayas Hotel con un excelente bar bistró y una extensa carta de vinos, en cuyo restó se puede degustar las clásicas trucha y cordero patagónico. www.lasbayashotel.com

• Hotel Refugio de la Montaña, con capacidad para 40 personas y restaurante y confitería, ubicado en la base del Centro La Hoya. www.elrefugiolahoya.com.ar

• Además tanto en la ciudad de Esquel como en sus  alrededores hay numerosas cabañas para alojarse, con distintos niveles de servicios.

 

Dónde comer

• Buenísima comida casera preparada por un chef experto: Entre Platos, Las Lengas 1450, Villa Ayelén.

• Platos caserísimos y muy económicos estilo fonda: La Abuela, en Rivadavia 1109, Esquel.

• Buenas pastas, en Don Chiquino, Av. Ameghino 1641, Esquel.

• Un menú exquisito y a la carta con productos regionales, en Cinco Cerros, Los Cipreses 1195, en Villa Ayelén.

Más información: www.esquel.gov.ar

 

Texto: Silvia Fittipaldi
Fotos: Gentileza Secretaría de Turismo de Esquel.