Flores que alegran el invierno

Publicada el día: 1 junio, 2013

A pesar de su intenso frío, el invierno puede conservar todo su encanto y colorido, gracias a las plantas que florecen en esta época del año. Mágica paleta de pintor, la naturaleza sabe alegrarnos el corazón con sus distintas tonalidades, durante todo el año.



 

Camelia
Una de las variedades más vistosas y que florece en invierno es la camelia. Pertenece a la familia de las Teáceas y es una de las especies preferidas para el cultivo en el jardín y en el balcón por su vistosa floración que va del blanco al rojo. Es un arbusto originario de China y Japón con abundantes ramificaciones erguidas y leñosas. De aspecto piramidal, su desarrollo es lento: alcanza los 3 metros de altura después de 30 años. Sus hojas son de un verde brillante en la cara superior y más claro en la inferior, coriáceas, agudamente aserradas, de pecíolo corto, llegan a medir entre 5 y 10 cm. de largo. Las flores inodoras, de 5 a 15 cm de diámetro, pueden ser simples, dobles o semidobles, se presentan solas o en grupos de 2 o 3 en la axila o en el extremo de los vástagos a fines del invierno.

El terreno profundo, fértil, inclusive algo arcilloso y  ácido es el indicado para su crecimiento. No se adapta a suelos calcáreos.

Prefiere los lugares luminosos protegidos del sol del mediodía y se adapta a la media sombra con aireación conveniente.

Necesita abundante cantidad de agua cada 4 o 5 días en el verano, moderado y semanal en el invierno seco. El agua calcárea la perjudica.

El despunte de los brotes y el acortamiento de los tallos vigorosos al finalizar la floración ayudan a que la copa se mantenga equilibrada.

 

Arbustos que florecen antes de la primavera

Dentro de los arbustos que florecen en invierno de flor blanca se pueden nombrar:

* Estrella federal: (Euphorbia poulcherrima)originaria de Méjico y América Central. En formas cultivadas es un arbusto ramificado que mide entre 0,60 a 3 metros de altura. Sus hojas son enteras, pubescentes y están sostenidas por pecíolos rojos. Las flores son pequeñas y amarillas, pero están rodeadas por grandes brácteas foliáceas rojas, blancas o amarillentas. Prefiere los jardines resguardados del frío en lugar a plena luz, pero evitando el sol directo en el verano. Para que prospere, el suelo debe ser fértil y ácido. Riego: en otoño e invierno cada 2 o 3 días.

* Laurentino (Viburnum tinus): es un arbusto de hoja perenne originario del norte de África y del sur de Europa. Sus ejemplares llegan a medir, con el tiempo, unos 4 metros de altura. Puede ser colocado tanto al sol como a media sombra. Las hojas lanceoladas, a pesar de tener nervaduras más marcadas, son similares a las del laurel. Las flores, al abrirse, forman un ramillete de estrellitas blancas de cinco pétalos que rodean cinco estambres muy cortos. De ramificación tupida y porte redondeado es una buena opción para setos y pantallas.

* Magnolia stellata: especie originaria de Japón. Sus ejemplares miden entre 1 y 3 metros de altura. Prospera y florece en sitios luminosos con luz solar directa durante el invierno y protegidos del sol del mediodía en verano. Posee follaje caedizo, siendo las hojas elíticas de entre 5 y 10 cm de largo. La floración invernal acontece conjuntamente con la aparición de las hojas. Las flores, perfumadas, son blancas o rosadas, simples o dobles, de unos 7 cm de diámetro.

 

Los árboles frutales iluminan el invierno
El invierno despliega su propio colorido en la floración de los frutales, que se prolonga aún en primavera. Ellos son:

* Peral (Pyrus cmmunis).
* Almendro (Prunus dulcis).
* Ciruelo (Prunus salicina).
* Avellano (Corylus avellana).
* Membrillero (Cydonia oblonga).
* Manzano (Malus sylvestris).
* Quinoto (Fortunilla margarita).
* Todos los citrus (limoneros, limas,mandarino, naranjo, pomelo).

 

Texto: Adriana Aboy

Asesoramiento: Gloria Elman, paisajista.