Ideas y medidas para el comedor

Publicada el día: 8 julio, 2013

Cuatro ejemplos que muestran cuándo y cómo usar las mesas de distinta forma. Los tamaños ideales y los espacios mínimos. Consejos para diseñar ambientes más funcionales.



 

Comedor 1: una solución heterodoxa
No siempre el comedor tiene que ser una colección de sillas y mesa como lo demuestra la decoradora Milagros Resta en este ambiente. La mesa es una mezcla perfecta entre redonda y rectangular. No llega a ser oval, tiene curvos los bordes de las dos cabeceras. El resultado: una mesa tradicional con un toque de distinción. Pero no todo queda allí, la diseñadora eligió dos sillones curvos para tomar los lados de igual forma. Así, el ambiente luce como una mezcla de comedor y living. El tapizado de los llamativos sillones agrega calidez.

Comedor 2: bien de los años ‘70
Este comedor aprovecha las ventajas de la mesa redonda (dinámica, democrática y espaciosa) para generar un cuadro cálido y transparente. La mesa tiene una table redonda de 120 cm de diámetro, laqueada en blanco. El pie es del modelo Snack de la firma Andreu World. Los sillocitos son de material sintético con patas cromadas. La lámpara, de estilo moderno, colabora para darle más jerarquía al lugar, sin crear un ambiente demasiado formal.

Comedor 3: el brillo de la serenidad
Diseñado por Giuseppe Bavuso para Alivar, este comedor consta de una mesa rectangular modelo XT, que es parte de la colección Home Project. Tiene una estructura de acero inoxidable y la tabla superior es de madera laqueada con acabado brillante. El largo puede ser de 1.90 a 2.80 metros. Las sillas tienen una estructura de tubo de acero cromado y están revestidas en cuero. Para completar el ambiente, la lámpara bien típica de los años ’70 también es cromada. Sobre la mesa, un vaso de metal plateado agrega brillo al contrapunto de metales y negros.

Comedor 4: clásico y moderno
Una mesa laqueada en negro y sillas del más fino modernismo. Esta es la solución que encontró la diseñadora Rubí Muchnik para su comedor. También eligió una mesa cuadrada que combina sabiamente con el cubismo de las sillas. El ambiente: un jardín de invierno y la escena está reforzada por una lámpara también moderna. Simbólicamente, las mesas cuadradas son tan formales como las rectangulares pero generan un clima más intimista y coloquial, ya que no tiene cabeceras. O mejor: tiene 4 cabeceras.