Suites, dos ambientes unidos

Publicada el día: 20 julio, 2013

Baños y dormitorios ya son una sociedad inseparable en las casas modernas. Juntos hacen la dupla más confortable del hogar. Ahora, tres diseñadores muestran cómo convertir ese matrimonio de conveniencia en una pareja feliz que sea funcional y, sobre todo, un conjunto más que agradable para la vida íntima.



 

 

Cuero, mármol y madera

Una suite en la que reina el orden, la calidez y la sobriedad. Cuero, mármol y madera son los elementos principales de este ambiente diseñado por Diana Palacci. El resultado: modernidad y estilo en dosis equivalentes. El respaldo de la cama se destaca sobre una boisserie pintada de blanco. Es de cuero tostado con costuras en color crudo y las mesas de luz son de madera lustrada y cada una tiene una lámpara diferente. A los costados de la cama están las entradas al baño y el vestidor. El lavatorio son dos bachas artesanales apoyadas sobre una mesada revestida del mismo cuero que la cama. La ducha, es un receptáculo forrado en revestimientos de vidrio brillante y acero.

 

Un marroquí con aire romántico

Estilo marroquí en el dormitorio y romántico en el baño. La idea de esta combinación de ambientes diseñado por la arquitecta Marisa Gallo fue generar un clima de relax. Por eso, la cama es como un diván lleno de almohadones. La cabecera es una pared con huecos para poner velas aromatizantes y objetos de decoración. Para crear el ambiente ensoñador de cuño árabe, la arquitecta eligió géneros finos: sedas, terciopelos y, en las cortinas, organza de dos colores (uva y lacre). Las paredes tienen una patina velada, típica de este estilo y de un color durazno. Más clásico, el baño se orienta a las tendencias románticas: colores muy suaves y una pátina gastada en las paredes definen su personalidad. El mármol del piso sube hasta media altura de las paredes y reviste el hidromasaje. Frases manuscritas, colgadas en cuadros, acompañan el resto de la decoración.

 

Engamado en beige

Susana Piazza desarrolló un dormitorio clásico engamado en colores beige y marrones. La cama ocupa el centro de la composición con un respaldo importante de cuero. En la misma pared, cuatro cuadros juegan con el orden geométrico y los colores de la paleta principal. En la otra, lucen minimalistas, tres floreritos de amurar. El baño es un gran ambiente en color azul verdoso con un importante jacuzzi elevado sobre una tarima de madera tipo deck. Un gran espejo parece prolongar el ambiente en el fondo del lugar.