Lugares de luz

Publicada el día: 9 agosto, 2013

La luz es protagonista en la decoración. No sólo por lo avanzado del diseño en luminarias sino porque por la combinación de la luz natural con la disposición particular de las fuentes de luz artificial permite crear ambientes con clima y personalidad dominantes.



 

Transparencia

La línea Cloud, diseñada por Francesco Rota para Lem, protagoniza el mobiliario: el sofá es una gran unidad de formas orgánicas. La luz natural  invade el ambiente y la biblioteca, sin fondo, y delante de la ventana la deja pasar. La luz en su versión artificial es proyectada por una lámpara importante que se apoya sobre la mesa ratona, un círculo de madera que imita una tarima con forma de tronco. Se suma una lámpara de pie para una iluminación puntual sobre el sofá.

 

Magia

Este estar que mira hacia un paisaje urbano con un espejo de agua adquiere una magia especial gracias a la lámpara Shade diseñada por Paul Cocksedge para Flos. Es un artefacto luminoso que parece flotar entre el cielorraso y el piso. La luz proviene de un LED que está ubicado en la base que apoya sobre el piso y desde allí ilumina la pantalla de papel, que cuelga del cielorraso con hilos de náilon.

 

Cocina escenográfica

Ideada por Alfred Fellinger y Nazareno de Souza. El color negro contrasta con los azulejos blancos. Una gran mesada de 5 módulos para la cocina y el lavadero está iluminada por cajas de luz que reflejan el color amarillo cítrico de su interior y potencia una luz extremadamente cálida.

 

Textura

Los altos ventanales que dejan pasar la luz natural, acentúan la doble altura del espacio. Una luminaria colgante con diez lámparas le da escala al rincón comedor e ilumina la mesa Quiete diseñada por Gordon Guillaumier para Arketipo Firenze. Esta mesa se distingue por un sólido pie de de metal ceniza y una tapa de vidrio ahumado de 16 mm de grosor. El detalle en acero y vidrio sobre la pared duplica el efecto lumínico.

 

Efecto especiales

Área de la biblioteca en el estar realizado por el Arq. Jorge Muradas y la diseñadora de interiores Eliana Elesgaray. El equipamiento se integra a los muros, los materiales son nobles y su iluminación, casi dramática: lámparas con pantalla de rafia cuelgan sobre las mesas, spots iluminan sectores puntuales con obras de arte y destacan el volumen de la biblioteca.