Casa FOA en el Banco Tornquist, la revalorización de la city

Publicada el día: 15 octubre, 2013

La tradicional muestra de deco abrió su 30ª edición, que se extiende hasta el 20 de noviembre. Este año, el predio elegido es el edificio del Banco Tornquist, en pleno microcentro porteño, una de las obras emblemáticas del arquitecto Alejandro Bustillo, que así pone en valor esta construcción declarada Patrimonio Histórico de la ciudad de Buenos Aires. En esta primera entrega, algunos de los espacios premiados.



 

Hall Central, Medalla de Oro

El premio mayor Medalla de Oro a la Arquitectura fue para el espacio 2, el Hall Central, obra del arquitecto Martín Zanotti. En él, el eje es la escalera, símbolo de la doble vía de comunicación que evoca movimiento e intercambio, conexión y trascendencia, alegoría de los conceptos arquitectónicos de Bustillo. La obra del estudio Zanotti y del fotógrafo Miño permiten crear un pasaje entre la visión de un pasado monumental y su mirada desde un lenguaje visual contemporáneo.

 

Wine bar con muchos premios 

El espacio de Julio Oropel fue el que obtuvo mayor cantidad de premios. Se alzó con la Primera Mención a la Arquitectura y Diseño de Interiores, el Premio a la iluminación más eficiente y el Premio a la mejor aplicación de producto Casa FOA y Masisa. Sin duda, una creación de gran impacto visual. El espacio 43, Wine Bar trapiche, es un ambiente para el descanso con una copa de vino, una tradición nuestra, autóctona, que merecía el uso de los materiales más nobles: el metal extraído de las entrañas de la tierra, con las cotas de nivel que simbolizan su topografía, con los hongos que crecen en su suelo y la vid de la que obtenemos el vino. Se aprovechó la baja altura del espacio y sus cuatro columnas de 90 cm de diámetro para ubicar alredor los asientos y lograr un clima intimista con juegos de claro/oscuros. Las chapas de acero negro laminado contrastan con las luminarias y el mobiliario blanco: banquitos Bisonte y mesones de melamina touch Lino de Masisa y sillas Win estilo nórdico en laca blanca de Acento de Jorge Muradas. En cada columna son protagonistas 8 lámparas Cala de Agüero Iluminación y la instalación de hongos portobello (Porto).

 

Living & cooking 

El espacio 36, de Gabriela López, obtuvo el Premio a la mejor aplicación de producto Foa Longvie. Se trata de una cocina-estar como lugar protagonista de la casa para el encuentro familiar. El espacio es longitudinal y está organizado alrededor de una gran isla central. En él, se establecen dos áreas funcionales específicas: la cocina y un sector de estar. La isla central está revestida de piedra basaltina de Italia en forma de bandas horizontales y constituye un bloque macizo y contundente de un material puro, donde está embutido el anafe (Longvie) y la pileta de granito negro con grifería (Roca). Esta isla da sostén a una mesada de madera natural de petiribí que funciona como barra acompañada por banquetas de la misma madera. Detrás de la gran isla, un gran mueble de 5 puertas verticales realizado en acabado de laca poliuretánica gofrada de color blanco contiene 2 hornos, una heladera y espacios para despensa. Toda la pared posterior de este mueble esta revestida por Cober Cor, novedoso revestimiento que presenta la firma Masisa (tablas de 18 cm. de ancho de melamina símil madera encastradas y separadas por finísimas cuñas). El mismo revestimiento pega la vuelta en la pared donde nace la isla como un lenguaje continuo que busca abrazar y dar unidad y calidez. El resto de las paredes están pintadas con el color Gris Icono texturado (Alba).El sector del estar está equipado con un sofá redondo de 1,70 de diámetro

giratorio y una mesita de costado realizada con 3 tapas de silestone de distinto color superpuestas con una base de hierro. La iluminación enfatiza el sentido longitudinal del espacio a través de una gran raja central de color contrastante. A cada lado de la raja central, el cielorraso esta realizado de tela tensada tipo barrisol que oculta luminarias para crear un clima de misterio.

 

Living Dandy 

El espacio 10 del arquitecto Javier Iturrioz recibió el premio “Vení al color” Casa Foa Alba. Un departamento con aire neoyorkino pensado para un soltero. El ambiente tiene gran personalidad y conserva el encanto original del ambiente histórico. Paredes pintadas de gris Art Déco de Alba con molduras blancas destacan los objetos escenográficamente. En constraste, el color verde Kiwi de las cortinas de Houlès de París. Al mobiliario de distintas épocas se suma el cuadro de Brigit Bardot que, en tonos verdes, remite al Pop de Wharhol. Todo organizado como un living con muebles Art Déco alrededor de la chimenea. Una estética que combina estilos con gran elegancia.

 

Baños + arte 

El espacio 38 de la arquitecta María Beatriz Blanco alcanzó el premio a la Mejor exhibición de baño Casa Foa Roca y se trata de la ambientación de los baños públicos de la muestra. Este sector de Foa interrelaciona la circulación, convertida en muestra de arte con el área de baños públicos. De esta forma, se genera un espacio dinámico con un concepto del baño público como un faceta más de las muchas áreas sociales que merece también estar integrada al arte. Los artefactos de vanguardia (Roca), bachas ovaladas con grifería minimalista puestas en línea, que se duplican gracias al gran espejo sobre una pared lateral, contribuyen a crear la idea de un espacio amplio, una de las improntas de toda la muestra, y de una modernidad que contrasta con el espíritu clásico del edificio, igual presente en el gran mármol en el que se apoyan los lavabos.

 

Terraza verde en realidad virtual

El espacio 18, de Matilde Oyharzabal y Florencia Valloud ganó la Medalla de oro “Premio al paisajismo Mercedes Malbrán de Campos”. La clave de este lugar es el juego de sensaciones reales y virtuales. Parte de una terraza más bien pequeña, real, en pleno microcentro, y nos transporta a un campo virtual. Estamos en presencia de una ilusión óptica que multiplica el ambiente y transporta a un lugar ideal. ¿Qué es real, qué es virtual? El espacio real se transforma, dando paso a una dimensión nueva y más amplia: un paisaje urbano, una experiencia virtual.

 

Home office

El espacio 28, de las diseñadoras Alejandra Sciarrete, Rosario Fandiño y Rocío Celeste Melián, obtuvo una Mención a la Arquitectura y Diseño de interiores. El proyecto hizo foco en un diseñador joven, que disfruta d su profesión y del arte en general, que tiene alrededor elementos de relax y ocio. En un mismo espacio se fusionan trabajo y vida propia. Así se consigue un lugar con el que el usuario se siente identificado, porque combina su actividad diaria con el descanso, las reuniones con clientes y con amigos. Además, y esto es particularmente valioso, además de moderno y flexible, es un espacio sustentable.

 

Lobby ultra lujoso

El espacio 26, del arquitecto Jorge Muradas y la diseñadora de interiores Eliana Elesgaray, obtuvo una Mención especial a la Arquitectura y Diseño de interiores. Se trata de una propuesta impactante, seductora, lujosa aun en su sencillez. El proyecto interviene el espacio manteniendo intacta su arquitectura original y la restaura, resaltándola mediante la incorporación de elementos modernos que ponen en valor la esencia de la obra y en vigencia su esplendor original.

 

 

Fotos: Adela Aldama (espacios Oropel y Roca), Jorge Miño (espacio Zanotti) y gentileza Casa FOA.