Un golpe rojo al natural

Publicada el día: 18 noviembre, 2013

Una casa en Punta del Este donde los materiales naturales son protagonistas, en especial la madera, en un tono que permite divisarla desde lejos.



 

La vivienda, repartida en dos volúmenes que encierran un patio, está construida en un terreno longitudinal de 12 x 50 que da a la calle pero conserva vistas a la playa. Cuenta con 400 metros cuadrados de superficie cubierta y 250 de espacio descubierto sobre el que se ubica un deck de lapacho con una pileta chica y climatizada. La casa está levantada sobre pilotes y se eleva a un metro ochenta del piso.

Se seleccionaron materiales sencillos como madera, hormigón armado, cemento alisado, piedra y  vidrio para darle un aspecto rústico y de fácil cuidado. “La elección de los materiales exteriores tiene que ver con estar distendido: quiero que el usuario, que por lo general vive en otro país o en otra ciudad, no piense en su casa como un problema. Por eso le propongo, una casa que tenga poco mantenimiento”, sostiene Martín Gómez, autor del proyecto, y agrega que hace ya más de diez años que dejó de usar los cerámicos por considerarlos inalterables. “No tienen vejez ni transformación. En cambio otros materiales -como cemento y madera- tienen transformación, de a poco van teniendo una buena vejez”.

Esta valoración de los elementos naturales se hace evidente en el deck de lapacho que rodea la pileta la cual también es de madera y lleva el fondo pintado en lacre verde. Para aumentar la sensación de distensión es importante que la circulación fluya. Para los espacios interiores se plantearon áreas muy amplias y con pocas divisiones. El living es un generoso ambiente vidriado con carpinterías de aluminio color natural. El comedor se ubicó al costado del pasillo no más entrar y para separarlo se colocaron varias cortinas que crean un efecto sensual. La cocina, por su parte, combina lapacho con mármol y se complementa con machambrado pintado de blanco. Los pisos de madera son de una demolición en Brasil. Muchos de los muebles los diseñan en el estudio y se fabrican directamente en Punta del Este. “Primero hacemos un planteo de cómo usar el espacio y después pensamos en una decoración contemporánea con muebles muy simples, cómodos y de líneas puras”.

Para el living se optó por una paleta en tonos crudos con toques de naranja. Los sillones son de gabardina blanca, mesa ratona de madera, alfombra marroquí y lámpara forrada en arpillera. En el dormitorio principal se dispusieron silloncitos de los años 50, un aparador de madera antigua, lámpara colgante de mimbre, adornos de Buda y floreritos de vidrio. La cama tiene un baldaquino de hierro  y los almohadones son orientales. El baño recuerda el de un trasatlántico donde se combinan la madera y las venecitas azules. Se colocaron dos bachas iguales de forma rectangular apoyadas sobre una mesada de madera las cuales  hacen juego con los espejos circulares que se asemejan a las escotillas de un barco. Los cuartos de los chicos tienen unas líneas muy simples con paredes revestidas en machambrado pintado de blanco, un estante para libros y juguetes, una lámpara colgante de oriente y mesita de luz de tronco.

 

Proyecto y dirección: Martín Gómez

Producción y fotos: Surpressagencia.com