Emprender es de valientes

Publicada el día: 14 enero, 2014

Dicen que el que arriesga no gana, y ella se atrevió a más. Por eso entrevistamos a Yesi Ponte, porque a partir de una idea dejó sus miedos de lado y se animó a construir un proyecto al cual le puso mucho más que fuerza y pasión: amor incondicional. 



 

A Yesi Ponte se le ocurrió una gran idea: hacer set de sellos de madera para que grandes y chicos recuperen el placer por el juego y la diversión utilizando materiales simples y nobles. Después de esa gran idea pensó en su amiga, Natalia Rey. El plan era perfecto, nada podía fallar, a las dos les encantaba el trabajo artesanal, los detalles y la belleza por las cosas pequeñas. El 2012 arrancó con el nacimiento de Ponte Rey, la gestación de un proyecto personal que funciona con un solo motor: el amor por lo que se hace.
Nos encontramos con ella para que nos cuente cómo fue armar un emprendimiento desde cero, qué se siente trabajar de lo que se ama y ser socia de una amiga. Pasen a conocerla.

-¿Cómo se les ocurrió la idea de emprender en un proyecto propio?
-Tanto Natalia como yo tenemos muchas inquietudes y nos gusta hacer cosas diferentes. Las dos habíamos decidido dejar nuestros trabajos formales. Natalia es Diseñadora Gráfica y trabajó 12 años en desarrollo y gestión de proyectos digitales. Yo, médica especialista en clínica médica y cuidados paliativos. Estábamos cansadas de lo anterior y teníamos ganas de empezar algo propio. Cuando vimos que existía una mínima posibilidad, unimos nuestras cosas en común y decidimos hacer algo juntas.

-¿Qué ideas las animaban y cuáles no?
-Nos animaban las ganas de hacer algo diferente, algo que en Argentina no existiera, que además sea lindo y que tenga calidad.
Nos animaba generar una propuesta diferente. Cuando querés hacer algo y ves que puede funcionar, te entusiasmas.
En el proceso de investigación de materiales, producción, y demás cuestiones, surgieron muchos obstáculos que podrían habernos hecho abandonar, pero nos complementamos muy bien en nuestras habilidades y personalidades y siempre tratamos de poner energía para seguir adelante.

-¿Había miedos antes de empezar?
-Teníamos miedo de lanzarnos con un producto nuevo en el mercado, porque no sabíamos cómo iba a ser recibido. Otro miedo fue salir de una zona de confort dónde todo tenía cierta estructura para darle forma a algo de cero. Pero el principal miedo es que no funcione un proyecto donde ponés todo y más.

-¿Qué tips crees necesarios para convertirte en tu propio jefe y no fracasar en el intento?
-Es difícil llevar adelante un proyecto solo. Tener un socio te permite compartir decisiones, ideas, trabajo; y siempre es más enriquecedor. En nuestro caso las dos tenemos personalidades muy diferentes pero nos apoyamos mucho, coincidimos con habilidades en común, pero también cada una tiene facilidad para cosas diferentes. Confiamos en lo que hace cada una y en poner lo mejor que tenemos en cada paso.

-¿Cómo manejan su tiempo?
-Siempre nos pusimos tiempos de trabajo fijos: está todo muy bien organizado. No nos agarran desprevenidas los trabajos. Yo tengo dos hijos, que se llevan mucho de mí, por eso debo organizarme muy bien para que el proyecto funcione.
Poner tiempos de trabajo pautados nos estructura y nos permite organizarnos mejor para alcanzar cada objetivo que nos proponemos.

-¿En qué se basán a la hora de ponerle precios a los productos?
-Lo primero que tenemos en cuenta son los costos de los materiales. Natalia es una especialista en excels y le encanta armarlos, eso facilita calcular diferentes cosas.
Por otra parte en el 2013 participamos de los cursos gratuitos para emprendedores del gobierno de la ciudad y nos sirvió muchísimo. Después del curso empezamos a calcular los precios en base a costos fijos y variables, nos pusimos un sueldo, empezamos un plan de empresa.Nos instruyó en cómo darle estructura formal a este nuevo proyecto.

-¿Qué crees que las diferencia del resto de las personas que hacen lo mismo que ustedes?
-Cuando empezamos no había muchas propuestas similares a la nuestra. Los sellos Ponte Rey son bloques de madera agrupados en cajas donde todos los diseños tienen un hilo conductor y cada set narra una pequeña historia.
Nuestro producto sirve como herramienta para aquellas personas que hacen manualidades, hobbies y trabajos de diseño. También puede ser un objeto de regalo especial.
De un tiempo a esta parte comenzaron a aparecer proyectos parecidos, pero lo que nos diferencia son la calidad, la estética del producto, los diseños y el precio.

-¿Qué pros y contras tiene ser emprendedoras y trabajar por su cuenta?
-Creo que son todas cosas positivas. Para muchos el riesgo de la inversión, la investigación, lo desconocido, el proyecto nuevo y la incertidumbre es demasiado y retroceden. A nosotras nos encanta lo que hacemos, creemos en ello y eso la gente lo ve y le gusta. Sienten nuestra pasión y la contagiamos. Trabajar por cuenta propia te permite crecer, aprender un montón de cosas, fallar y buscar soluciones, luchar por el proyecto, porque ese emprendimiento sos vos.

-¿Qué le dirían a alguien que no se anima a largarse?
-Buscar hacer algo que les de placer. Encontrar eso que se sepan hacer, de lo que quieran aprender más. Hay quienes empiezan de a poco y el proyecto crece pausado pero con forma. Y también están quienes, como nosotras, nos lanzamos con todo lo que teníamos.
La fuerza y la pasión son muy movilizadoras al momento de sostener un proyecto y el producto te tiene que convencer al 100%. Si a vos no te gusta, a los demás tampoco. Si no sos capaz de mostrarle al otro que lo que hacés es especial y porqué, es muy difícil que el otro le de valor.


Ponte Rey: Showroom en Chacarita (Alvarez Thomas y Federico Lacroze) Visitar con cita previa.
www.ponterey.com.ar / www.facebook.com/holaponterey

Texto: Daniela Godachevich