Mariana Dappiano: “Busco generar cosas que me planteen desafíos”

Publicada el día: 25 enero, 2014

Mariana Dappiano es una de las diseñadoras con más trayectoria dentro del mundo del diseño de autor. Dueña de un estilo único, sus creaciones se distinguen por la combinación de tejidos y texturas, y por su enorme creatividad. Mariana nos cuenta sus proyectos y cómo ve al diseño argentino. Conocé su historia.



 

Estudió en la UBA. Los primeros años aprendió mucho trabajando en la empresa Vesubio, diseñando para Gags, una firma vertical en la que se podía instruir en todas las aéreas. Aún sigue aprendiendo a diario: en los últimos años vivió la experiencia de tener su propia empresa, asesora a otros profesionales y vende en otros países. Con ustedes, Mariana Dappiano.

¿Cómo empezó este amor por el diseño?
Nunca dudé que quería ser diseñadora, pero tampoco me acuerdo la primera vez que lo pensé. Sabía que quería diseñar, incluso cuando la carrera ni siquiera existía.

¿Qué sentís que heredaste de tu familia en este oficio de ser diseñadora?
Mis abuelas cosían y tejían de manera autodidacta. Yo las ayudaba en los ratos en los que estaba con ellas. De grande elegía la ropa que quería que me hiciesen.

¿Qué amás de hacer lo que hacés?
Muchas cosas. Me caracterizo por tener varias ideas – textiles, colores y formas- al mismo tiempo, y es por eso que hago dos colecciones al año, eso me permite volcarlas.

¿Cómo surgió la idea de tener tu propia marca? ¿Alguna vez lo soñaste?
Cuando estaba trabajando para una marca internacional en España vi la London Fashion Week y me agarró mucha angustia. Allí me di cuenta que ya estaba lista para empezar un camino en el que mis colecciones estuviesen arriba de una pasarela internacional.

Tu estilo es súper original y muy característico ¿Cómo lograste un lugar en la moda con prendas que tienen un sello tan único?
Todo el tiempo busco generar cosas que planteen desafíos estéticos. Mi estilo se caracteriza por el trabajo en el diseño textil, texturas y colores, donde se puede ver claramente la temática de cada colección. El resultado es el uso de estas telas en prendas de apariencia y uso simples y que encierran una elaboración de estructura compleja. Las colecciones tienen un concepto muy cerrado en sí mismo, donde todo se puede combinar con todo, con una amplia apertura de productos. La silueta que se genera es orgánica y relajada. Apunta a una mujer con estilo y personalidad, sin importar el rango de edades.

¿Con qué telas y fibras trabajás?
Voy variando todo el tiempo. Gasas, sedas y jerseys. En invierno jacquares y tejidos en lana y viscosa.

¿En qué te inspirás para diseñar?
En la naturaleza, en todos sus aspectos macro y microscópicos. Es una fuente inagotable de texturas, colores y formas.

¿Cómo creas una colección?
Me intereso por un tema en particular un tiempo antes de tener que realizar la colección. Eso se va volcando en una investigación de imágenes y texturas hasta llegar a formas y textiles definitivos. A medida que se va armando la colección, deriva en siluetas y gráficos mas abstractos que terminan de darle carácter a la línea.

¿Te gusta seguir una tendencia o no te importa?
No. Me interesan las macrotendencias que describen movimientos culturales, económicos y de usos, que no imponen necesariamente tipologías ni recursos en indumentaria.

¿Cómo ves a la moda y el diseño argentino?
En lo personal, muchas clientas que conocen mi marca desde el 2001 siguen viniendo, pero al mismo tiempo se incorporaron nuevas clientas que hace diez años ni siquiera sabían dónde quedaba Palermo Viejo. En cuanto al diseño, tengo sentimientos encontrados. Hay una gran contradicción en lo que se espera generalmente del diseño de autor: que sea exclusivo en el desarrollo, pero que tenga precios de producción en volumen. Que se innove todas las temporadas pero que sea comercial. El costo de desarrollo es siempre alto en relación al volumen producido y eso se refleja muchas veces en algunos precios. De todas maneras, si hoy se comparan los precios de diseño con los de muchas marcas de primera línea no están más altos que esos.

¿Qué texturas y colores va a tener tu colección para el otoño-invierno 2014?
Gasa, satín elastizado, jacquares, tejidos en lanas finas, twill y paños estampados. Los textiles son mosaicos, texturas de pinceladas y grafismos, en tonos que van desde los rosas, violetas, obispos y rojos, hasta los petróleos azules y verdes, siempre combinados con negro o nude.

¿Qué proyectos se vienen para este año?
Nos interesan mucho las alianzas para generar contenido para otras marcas, presentaremos una colección y seguramente hagamos una presentación internacional en algún momento del año.

¿Cómo surgió el proyecto de pensar los trajes de baño para la firma Lycra?
Me convocaron con el objetivo de fusionar innovación textil y diseño. Realizamos una alianza con la fibra XTRA LIFE LYCRA®, para la cual creé una línea con un desarrollo de estampados únicos. Me acercaron las mega tendencias del verano 2015: Armonía, Esencia, Impulso y en ellas me inspiré para crear los diseños de esta línea de trajes de baño.

¿Qué hacés en tus ratos libres?
Los dedico a mi familia y amigos. Me gusta mucho cocinar.

¿De dónde y cómo lees sobre moda?
Uso mucho el twitter para enterarme de algunas cosas, viajo en algún momento del año y cuando quiero algo muy puntual uso internet.

¿Cuáles son los diseñadores que más admirás?
Me gusta mucho Antonio Marras, Antoni & Alison, y los diseñadores japoneses de la primera época: Yamamoto, Miyake, Comme des Garçons.

¿Cómo ves al diseño de autor?
Es una gran época para que construyamos marcas de autor. Es una manera de generar volumen y presencia saliendo del modo atelier y llegando a mas consumidores. El diseño de autor se diferencia de las marcas comerciales en que se sigue poniendo mucho el énfasis en la coherencia del estilo y en las colecciones, incorporando productos mas comerciales. Por eso estoy involucrada en VEMBA (Ventas Mayoristas de Buenos Aires) donde junto con diseñadores como Vero Alfie y Cora Groppo nos juntamos para hacer fuerza juntas.

 

Texto: Daniela Godachevich.