Los secretos del orden personalizado

Publicada el día: 20 febrero, 2014

Funcionalidad y diseño se unen para optimizar al máximo los espacios de placares y vestidores. Líneas rectas, simetrías, doble altura, y novedades tecnológicas cooperan para encontrar un equilibrio entre el aspecto visual y las posibilidades de orden.



 

El dato fundamental que tienen en cuenta quienes diseñan interiores de placares y vestidores es el de combinar las necesidades de cada persona. Con mucha creatividad y el buen uso de los avances tecnológicos, cada proyecto adquiere un diseño único y personalizado. No son menos importantes los nuevos materiales, accesorios y recursos para que, puertas adentro, todo encuentre un lugar.

 

Todo a la vista
Cada vez más, en especial en vestidores, prima el concepto de “todo a la vista”. Dentro de las novedades del mercado se encuentra un sistema de puertas corredizas deslizantes con total independencia del piso y el cielorraso de la habitación. Es una suerte de gran mueble que no necesita más que su propia estructura para colgar sus puertas, de esta manera se alcanzan longitudes muy grandes con cada una de las puertas: 1,26 metros por cada hoja del placard. Así, todas las prendas guardadas se pueden encontrar con más facilidad por el mayor ángulo de visión generado. El complemento ideal de este modelo son los cajones con extracción total que permiten llegar a ver todo lo que se encuentra en ellos. Dos detalles de calidad que lo acompañan: el cierre silencioso y el freno de amortiguación incorporado al final de la carrera del cajón que evitan el golpe habitual que se produce cuando se lo abre o cierra.
También son beneficiosos los laterales con vidrios de los cajones más profundos, porque las prendas guardadas pueden verse muy fácilmente y, así, son ellas las que se “aproximan“ a la persona y no a la inversa.
Con respecto a los estantes, los nuevos modelos de placares han incorporado los de menor profundidad (30 cm). Sólo lo necesario para una línea de guardado de ropa, ya que tener una doble línea anula la visión de lo que hay en la de atrás. De esta manera, se evita el desorden cuando se busca algo. La misma lógica se sigue al incorporar los estantes extraíbles para los objetos guardados en la zona del piso.

 

Los materiales
Aunque en la fabricación de muebles se utilizan maderas enchapadas, vírgenes y lustradas, la melamina es la protagonista de la mayoría de las líneas. Las placas recubiertas por ambas caras con folio decorativo impregnado con resinas melamínicas ofrecen una superficie totalmente cerrada, libre de poros, dura y resistente al desgaste superficial, de fácil limpieza. Este material cálido y práctico tiene distintos acabados simulando maderas naturales como el cedro, roble, wengue, fresno o colores lisos, blanco, gris, azul, y otros menos usuales. Una variante es la melamina posformada, con cantos curvos y un perfecto acabado superficial en sus cuatro costados, posee iguales características que la melamina normal y se usa para puertas y cubiertas de clóset, frentes de cajón y cenefas, zócalos, encimeras y otros.
Para los frentes de placares se utilizan sistemas de perfilería de aluminio, de diferentes tamaños y modelos. Las puertas espejadas y vidriadas, aportan resistencia y el toque de metal – frío combinado con la calidez de la madera produce un contraste visual estético que se enrola en las propuestas más contemporáneas. Otra innovación son las puertas corredizas con vidrios laqueados. Estos vienen en paneles con los colores  blanco, marrón, negro, rojo y naranja y vidrio de seguridad.

 

Multiplicar el espacio
Las distintas alternativas para cada tipo de guardado, encuentran en  pantaloneros, botineros, corbateros y organizadores interiores de cajón aliados indispensables. Los más utilizados son:
* Pantaloneros de fijación central o lateral con capacidad entre 8 a 15 prendas cada uno.
* Los nuevos corbateros y cinturoneros tienen capacidad hasta 32 corbatas o cinturones.
* Los barrales hidráulicos permiten colgar ropa en alturas muy difíciles de alcanzar, los luminosos son indispensables para una búsqueda más rápida, sobre todo los que tienen sistemas de sensores que los encienden con la presencia de  los usuarios en la cercanía del mueble.
* Para zapatos los botineros de fijación lateral y de fijación al piso extensible se adaptan a varios anchos o con dientes con capacidad de 8 a 12 pares.
* Otras alternativas son las bandejas camiseras deslizables con frentes de vidrios, los cajones (de hasta 105 cm de ancho), con divisiones en su interior para mayor orden, y con guías telescópicas para una extracción total del mismo.
* Accesorios diseñados para pañuelos, polleras y bufandas completan las propuestas.

 

Asesoramiento: Johnson Acero, Occhipinti, di Mario y Monet.
Fotos: empresas y Ariel Gutraich