Rancho aparte

Publicada el día: 5 febrero, 2014

Cada vez más los quinchos se integran a la casa, proyectados bajo la forma de galerías, aleros o livianas construcciones. Casi todos son multifunción: jugar a las cartas, guardar el auto o preparar el asado, son sólo algunas facetas de este prisma multiplicador.



 

Con techo de esterilla
La parrilla hace la diferencia; la galería se aprovecha como quincho, que es una continuidad del comedor. Allí se ubican la mesa y las sillas de estilo sencillo. La sombra se consigue con un techo informal de esteras de junco, apoyadas sobre una estructura de madera dura. Los materiales simples y naturales dan el clima ecológico. Junto a la columna, soporte fundamental del quincho, un carrillón que suena con el viento (Arquitectos Susana Lanata y Arq. Carlos Castaño).

 

En una galería en L
El estar exterior se construyó bajo la galería que la casa tiene frente a la piscina. Una parte de la L se destinó al quincho con parrilla. El techo está pintado del mismo color que las  vigas de madera, al igual que el ventilador (Estudio de Arquitectura Vailati & Villegas).

 

Bajo una estructura de hierro
La vida en el exterior de esta casa de dos plantas se continúa en un quincho funcional, armado con una pérgola de hierro. La propuesta admite el recurso de alguna planta trepadora para sombrear la zona o, también, el reemplazo de la malla metálica del techado por un armado de cañas, una junto a otra. El efecto de luz es esencialmente cálido (Arquitecto Christian Oppel).

 

Típicamente argentino
El quincho clásico es la opción que eligen los que buscan lo tradicional. Las columnas pueden ser de palmeras o quebracho y la estructura del techo en madera de sauce, álamo o saligna. Los techos son de paja, armados en blocks de 0,50 x 1,20 m y un espesor de 10 a 12 cm. La paja no necesita mantenimiento y dura perfecta entre 12 y 13 años. En cuanto a los pisos, pueden ser de madera –tipo deck-, de ladrillos de panza, cemento alisado con coloración con distintos ferrites, cerámica o lajas. Quedan muy bien combinados con listones de madera o rodajas de quebracho formando un dibujo (Quinchos Los Almendros).

 

Bajo el alero
Esta casa en un barrio cerrado de Tigre tiene un frente cerrado al exterior y el resto está construido en forma dentada, aprovechando la irregularidad del terreno. El quincho, ultrasencillo, está ubicado junto al living de la casa y el techo es de teja portuguesa, como el de toda la vivienda. El piso está hecho con baldosas rectangulares en color ocre y el cielorraso está pintado de blanco (Arquitecto Christian O’Connor).

 

Multifunción
Dos en uno: quincho y cochera integrados a la casa. Junto a la parrilla, una abertura oficia de pasaplatos. Del otro lado, un placard guardatodo. Se pusieron mesas individuales en reemplazo de la típica mesa para varias personas. Este mobiliario liviano y funcional permite levantarlo y acomodarlo en un rincón cuando se guarda el auto (Arquitecta Mónica Schuvaks).

 

Exterior tex-mex
La galería prolonga el living en el quincho junto a la parrilla. El techo se armó con troncos. Los muebles siguen la línea natural y ecológica del resto de la vivienda (Estudio Gernaert Willmar & Goyenechea).

 

Wine-dispensers
Este quincho alberga la parrilla y la bodega con wine-dispensers, una barra rústica, banqueas altas de metal y cuero y un asador de dimensiones generosas (Estudio San Martín Lone).

 

 

 

 

Fotos: Archivo Mujer Country