¿Alcanza con un título?

Publicada el día: 15 septiembre, 2014

Los nuevos tiempos parecen exigir mayor nivel de especialización a quienes intentan insertarse en el mercado laboral o crecer después de algunos años de actividad. ¿Se necesita más de una graduación?



 

¿En el mercado laboral actual, alcanza con un título? En algunas búsquedas laborales para ser que sí y en otras, no. Desde ya todo dependerá de la edad, de la actividad y del puesto al que se aspira alcanzar.
Hay dos clases de títulos: el que se necesita para ejercer profesionalmente y está regido por ley, como abogado o médico, que es fundamental. Luego están aquellos, como en el Diseño, en que los estudiantes empiezan a trabajar antes de que terminen su carrera. En este último caso, el perfeccionamiento en las tendencias profesionales se va dando mientras avanzan en sus estudios. Por lo tanto, yo diría que un título es fundamental pero no es suficiente“, expresa Oscar Echeverría, Decano de la de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo.
Por su parte, Jonatan Danieluk, Gerente de Marketing-UCES, aporta su punto de vista: “El actual mercado laboral requiere profesionales proactivos que cuenten con la inquietud de aprender constantemente y adaptarse eficientemente a los avances tecnológicos y avatares del contexto“.
La licenciada Marina Doeyo, además de ser especialista en psicología educacional, lo es en el espectro de lo laboral, y afirma: “Los puestos que no suelen requerir más de un título son, más que nada, los de jóvenes profesionales o empresas muy tradicionales y con un Departamento de Capacitación interno o de Relaciones Humanas que trabaje la capacitación en función de las necesidades de la misma institución“.

 

Necesidades personales y del mundo profesional
Dentro del ámbito académico y profesional, hay individuos con distintas personalidades que siempre van a estar tratando de subir un escalón más que les permita crecer dentro de la carrera elegida. Más allá de ello, el mercado así lo exige. Según Doeyo: “Las necesidades de los profesionales actuales, son muy variadas y personales. Muchos eligen poder desarrollarse en su carrera, otros optan en función de un factor económico o en nombre de la empresa, entre otros motivos, como por ejemplo, el económico”.
A su vez, El decano de la Facultad de DyC de la UP, opina: “Básicamente cada estudiante o profesional va haciendo su propio camino, no hay una receta. Lo que existe es un proceso universal que tiende a ir ampliando el período de formación académica formal universitario de los profesionales. Cada vez se amplía más y, generalmente, después de varios años vuelve al mundo académico universitario para ponerse al día con una maestría o un posgrado. Si bien los títulos son fundamentales e imprescindibles, es necesario un proceso de update que bien puede ser más formal, con dos títulos de posgrado, o un poco más informal, con cursos de actualización”.
Para Doeyo, “el mercado está exigiendo cada vez más profesionales totalmente desarrollados dentro de un área en particular. La visión holística de las carreras ha quedado de lado, Actualmente se pide una especialización muy específica en ciertos ámbitos. Por ello son necesarios las maestrías, posgrados, cursos y capacitaciones y las empresas suelen exigir esto. Cuando estas especializaciones se requieren en una búsqueda laboral, se las requiere como una manera de ver que el postulante tiene inquietudes, no es una persona quedada, demostrando curiosidad intelectual o ánimo para seguir formándose en su área de trabajo“.
Un posgrado permite especializarse en un área determinada, lo que da una ventaja competitiva extra en el momento que las empresas evalúan la incorporación de postulantes para cubrir puestos específicos“, concluye Jonatan Danieluk, de la UCES.

 

La respuesta de las universidades al mercado laboral
La inquietud que se les presenta a los jóvenes profesionales ante la realidad actual es si las universidades brindan una respuesta adecuada a sus necesidades. “Algunas universidades privadas están al tanto de las necesidades de las empresas y suelen actuar en función de lo que el mercado laboral está demandando. También, hay centros especializados en capacitación de cada una de las carreras, que están más al corriente de estas necesidades y arman posgrados o maestrías más ajustadas a las demandas, como también especializaciones o cursos de capacitación”, sostiene Doeyo.
Yo, como Decano de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo, puedo referirme a nuestro caso: la facultad va entendiendo qué nuevos conocimientos necesitan los profesionales y va generando programas formales de actualización profesional. Por eso tenemos una Maestría y, a partir de este año, un Doctorado en Diseño que es el primero en la Argentina”, afirma Oscar Echeverría.
UCES cuenta con un sistema de enseñanza vanguardista y planes académicos de grado y posgrado diseñados con un criterio prospectivo, que dan como resultado profesionales líderes que nos llenan de orgullo al convertirse, año tras año, en referentes del mercado“, aporta Danieluk.
En el caso de las personas más grandes que desean hacer una segunda carrera, Doeyo destaca que “todas las facultades están preparadas para formarlos como a cualquier estudiante. En ocasiones habría que hacer un estudio personal exhaustivo de las materias que ya aprobó en la primera carrera, evaluar los planes de estudio de la nueva elección y comparar para llegar a terminar de formarlo, sin necesidad de comenzar sus estudios desde el principio”.

Volver a la facultad
Marilén Stengel, Directora Socia de Stengel-Batista, que asesora y capacita a empresas, organizaciones y fundaciones en distintas áreas, en su libro “Ahora yo. Ser mujer a los 40 y elegir tu vida”, se refiere a la necesidad de volver a estudiar a la mediana edad: “Volvemos a estudiar por dos grandes motivos: o bien porque queremos incorporar nuevas herramientas para hacer mejor lo que estamos haciendo, o bien para cambiar 180º nuestro radio de acción. Tomamos esta decisión porque, cuando elegimos nuestras primeras carreras, lo hicimos con una idea acerca de quién éramos y qué queríamos, muy contaminada por mandatos familiares o sociales y con una obvia falta de experiencia vital. Veinte o veinticinco años después podemos elegir algo diferente para nosotras mismas, para salir del marco de la primera elección y contactar con lo que en verdad queremos hoy… Los varones más o menos a la misma edad, buscan algo vinculado con algo que les asegure un mayor éxito en lo que hacen”.

 

Texto: Adriana Aboy.
Fotos: Istockphoto.