Consejos para pintar la casa

Publicada el día: 14 septiembre, 2014

Cómo aprovechar mejor la iluminación natural, disimular defectos, ampliar las dimensiones de los cuartos pequeños y, sobre todo, animarse al color. Además, una guía de productos.



 

Empieza a asomar la primavera, la estación ideal para pintar la casa. Si bien los especialistas aseguran que no hay una época específica para realizar esta tarea, lo cierto es que los días húmedos y fríos alargan los tiempos de secado y es más práctico ventilar los ambientes en los días templados.
Antes de que el pintor empiece a lijar las paredes, conviene planificar los trabajos. Tomar las decisiones con anticipación evitará las demoras en la obra, que siempre incomodan a toda la familia.

* Mano de obra. Al pedir el presupuesto, especificar bien el alcance del trabajo a realizar. Entregarlo por escrito al pintor y guardar una copia. Además, es preferible dividir el trabajo en etapas que pedir luego un “extra”.
* Materiales. Los precios de las pinturas varían según la calidad de los productos. Los látex de primera calidad en líneas premium aseguran una durabilidad mayor por su alta resistencia al rozamiento, con terminaciones aterciopeladas y de fácil limpieza. Es recomendable no ahorrar en la calidad de los materiales porque su incidencia dentro del presupuesto es mucho menor que la mano de obra.
* Color. Si la elección de los tonos nos genera dudas, podemos acudir a múltiples herramientas y consejos que las empresas de pintura ofrecen para vencer el miedo y animarse al color. Se trata de simuladores online donde se puede experimentar la paleta de colores sobre un ambiente sugerido (www.colorin.com/simulador), o sobre una foto propia (www.sinteplast.com.ar/es/decorador). Una gran novedad en este sentido es la simulación en tiempo real: un desarrollo de Alba que permite aplicar colores sobre el ambiente bajando gratis una aplicación en el teléfono o tablet (www.alba.com.ar/es/inspiraciones/alba-visualizer).

 

Claves para elegir bien los colores
La elección de los colores apropiados para pintar un ambiente no sólo es una cuestión de gusto. Los especialistas recomiendan tener en cuenta también aquellos efectos psicológicos que hacen que alguien aprecie un ambiente como alegre o sombrío, frío o cálido.
Otro componente que juega un papel importante es la iluminación del ambiente: ésta puede modificar el color según la forma en que incide sobre la superficie pintada y la temperatura de la lámpara.
Respecto al uso del color, una de las teorías indica: hay tonos que se adaptan al tipo de actividad a desarrollar en cada ambiente. Por ejemplo, en los dormitorios conviene utilizar colores que inviten al relax (celeste o verde pastel), que además tienden a reducir el estrés. Los rojos elevan el ánimo, son excitantes; es recomendable aplicar pequeños toques. Los naranjas y amarillos, estimulan la conversación, son adecuados para las salas de estar.

Les proponemos algunos consejos de Alba, además de datos prácticos para orientar la elección:
1. Contemplar la actividad que se desarrolla en el ambiente y el tiempo de permanencia.
2. Analizar la luminosidad en función de la orientación, el tamaño de las aberturas y la iluminación artificial.
3. Relevar la paleta de colores existentes que se conservarán: revestimientos, pisos, muebles, cortinas, tapizados.
4. Elegir un color dominante o una paleta de combinaciones que sea afín con las sensaciones buscadas.
5. Balancear la paleta de colores dominantes (neutros, medios o pasteles) y los acentos (colores más vivos), para articular áreas de relax y personalizar rincones.
6. Los colores más puros, intensos y dramáticos, se tornan protagonistas y son ideales para un efecto audaz. Adecuados para ambientes amplios y con buena iluminación natural.
7. Los colores frescos son los más luminosos y vitales, los cálidos son íntimos y acogedores, los neutros son suaves e invitan al relax.
8. Si estás por decorar, quizás te resulte útil dar una mirada al círculo cromático. Notarás que está dividido, a grandes rasgos, en dos grupos de color: tonos cálidos y tonos fríos. Los rojos, amarillos, naranjas y beige/crema son cálidos, mientras que los azules, verdes y grises son fríos.
9. Los colores neutros y pálidos se adecuan mejor a las actividades sociales más formales: livings, salas de reuniones, salas de espera. El resultado será elegante y calmo. En cambio, en los family room los tonos verdes cálidos, amarillos y naranjas mejoran la comunicación.
10. En las cocinas y comedores diarios se acostumbra utilizar colores cálidos o frescos, bien luminosos y estimulantes, mientras que para baños se suelen usar tonos frescos y calmos, dentro de las familias del azul-celeste y verdes.
11. Los dormitorios son ideales para la familia de los azules y violetas, los intensos y vivos como los rojos, o tonos neutros. Para los cuartos de los niños se eligen tonos frescos y estimulantes.
13. Las habitaciones pequeñas requieren colores pálidos y luminosos para realzar la luz y el espacio, mientras que los colores oscuros darán la sensación de guarida.
14. Probar el color antes de comenzar a pintar sobre un papel A4. Colgar el papel en las paredes para ver como cambia con la luz natural y la artificial. La pintura fresca luce diferente a cuando esta seca. Por eso, es fundamental NO tomar decisiones hasta que esté seca. Según sea el acabado (brillante, mate o satinado) puede verse diferente el color. Por eso, hacer la muestra con el que se va pintar.

 

Texto: Paula Baldo.
Asesoramiento y fotos: Alba, Colorín y Sinteplast.