Te llevo en mi piel

Publicada el día: 8 septiembre, 2014

Durante el embarazo, la piel se estira y se abre, provocando las famosas estrías, que al principio son de un tono morado y luego pierden ese color. Qué hacer para preservarla y los tratamientos para mejorar la apariencia antes y después del parto.



 

Entre todos los cambios que sufre el cuerpo durante el embarazo están incluidos los que suceden en la piel.  A medida que la futura mamá gana peso, la piel se va estirando para dar contención al bebe y aparecen las estrías. Estas son un daño irreversible que sufre la piel al romperse la fibra elástica. Lo que se logra con los tratamientos es atenuarlas y disimularlas. Si las estrías son rojas o rosas hay una gran posibilidad de eliminarlas por completo; en cambio, si pasó un cierto tiempo y ya son blancas, es posible mejorarlas entre un 50 a 70% respecto de su profundidad y extensión. Si bien esto es común en las embarazadas, también sucede con las personas que han subido mucho de peso. Cuando aparecen las estrías, fácilmente reconocibles porque tienen  un tono rosado, es el momento ideal para empezar a aplicar las opciones de tratamiento disponibles.
Por prevención, los especialistas en medicina estética sostienen que la embarazada debe preguntarle a su obstetra, ya desde el principio de la gestación, qué crema o loción puede usar para mantener la piel bien hidratada. Lo más probable es que se sienta mayor tensión de la piel hacia los últimos meses del embarazo, pero si se viene hidratando la piel con constancia, se previene que la fibra elástica no se quiebre.
Tras el parto, hay que seguir colocándose la crema tal como se venía haciendo durante el embarazo, para que la piel haga el trabajo inverso al que venía haciendo. Esto mismo se le indica a quienes perdieron mucho peso. Así, poco a poco, se irá retrayendo para volver a su lugar y, para ello, también necesita mantenerse lo más hidratada posible.

Tratamientos en gabinete
* Una de las opciones se sugiere 1 vez por semana, de 8 a 12 sesiones. Se realiza microdermoabrasión con puntas de diamante y peeling con ácidos para disminuir las estrías desde la superficie en grosor, largo y profundidad. También se hace radiofrecuencia y mesoterapia para regenerar el colágeno desde adentro de la estría.

* Otra opción consiste en utilizar el láser CO2 fraccionado, que es ideal para eliminar cicatrices de la piel. El tratamiento con láser puede llevar hasta 3 sesiones, que se hacen cada 30 días, aproximadamente, lo que dependerá de cómo va evolucionando la curación de la piel.

* El láser recién descripto también se puede alternar con aplicaciones de plasma rico en plaquetas. Se trata de un tratamiento orthomolecular de bioestimulación y regeneración celular de la piel por el alto contenido de factores de crecimiento de las plaquetas utilizadas. El tratamiento consiste en la aplicación intradérmica de un complejo derivado del plasma obtenido de la propia paciente que, a los 10 minutos y después de un proceso de ultracentrifugación realizado por especialistas en Hematología, se recoloca sobre las estrías, regenerando la piel.

 

Texto: Florencia Romeo.
Asesoró: Dra. Adriana Szapinka, Directora de BioZone, Centro de Estética – MN 63.378 / www.biozone.com.ar