Termotanque o calefón: ¿cuál me conviene?

Publicada el día: 29 septiembre, 2014

Para elegir el sistema de agua caliente más adecuado a una vivienda hay que tener en cuenta su tipo y tamaño, la cantidad de personas que la habitan, sus costumbres y para qué se va a usar el agua caliente.



 

En el momento de comprar, el mercado ofrece equipos que responden a diferentes requerimientos. Si se trata de una vivienda a la que se desea proveer exclusivamente de agua caliente, hay que pensar en un calefón o un termotanque como alternativas.  En el caso de buscar agua caliente, y además calefacción por circuito de agua caliente (radiadores, piso o losa radiante) una opción, para viviendas de hasta 180 m2, es colocar una caldera mixta.

Cada uno de estos sistemas tiene sus ventajas e inconvenientes y se aconsejan para distintos tipos de uso. Veamos cuáles son:

 

El calefón

Es un calentador instantáneo de agua. El agua se calienta mientras circula por su sistema “Serpentina” y su duración es de unos 20 años.

A su favor, podemos decir que:

• Consume energía (gas) solo cuando se lo utiliza, logrando 0% de consumo en condiciones de NO uso. Esto es muy importante en zonas donde es necesario ahorrar gas, por ejemplo, en los casos en que  hay dificultades para reponer garrafas.

• Provee agua caliente ilimitadamente a temperatura constante; lo que lo hace adecuado para consumos intensos y prolongados, por ejemplo, si se hace uso de duchas prolongadas y sucesivas, duchas escocesas, hidromasajes o si se utiliza agua caliente en grandes volúmenes. Un detalle a tener en cuenta: para un buen resultado la canilla o ducha no debe estar a más de 10 m de distancia del artefacto, porque en el recorrido se pierde calor.

• Permite regular la temperatura mediante perillas o botoneras y tiene larga vida útil con poco mantenimiento.

En cuanto a los inconvenientes:

• Para que se produzca el encendido y entre en funcionamiento, necesita una presión mínima  (entre la base del tanque de agua y la salida más alta –ducha– debe haber un mínimo de 2 metros, sin curvas que resten presión).

• En sectores de agua con gran contenido de sarro, se tapan rápidamente las cañerías del sistema (serpentina).

• No abastece a varias canillas al mismo tiempo.

• Debe instalarse en un sitio accesible para su comando y regulación.

Según la vivienda, conviene elegir distintos tamaños de calefón:

• Si la vivienda posee un solo baño, se puede optar por un calefón de 14 litros/minuto, que es la medida comercial más tradicional.

• Para  una vivienda con mayor superficie y más de un baño de uso simultáneo, lo mejor es orientarse por un calefón de 20 litros (preferentemente con control termostático).

Existen calefones de 6, 12, 13, 14, 17 y 20 litros.

 

El termotanque

Calienta el agua y la almacena en un tanque, manteniendo la temperatura seleccionada en forma automática mediante un termostato. Este sistema necesita de un tiempo posterior al encendido hasta obtener agua caliente.

Las ventajas son:

• El agua siempre sale a la misma temperatura, y no depende de la presión existente; funciona incluso con poca presión de agua. Por eso, es apropiado para zonas en que la presión es extremadamente baja (por ejemplo, en departamentos ubicados en el último piso de edificios cuyo tanque de agua está a menos de 2 m de altura con respecto a la ducha).

• Abastece varias canillas en forma simultánea.

• Es apropiado para instalaciones donde existen distancias entre el artefacto y los puntos de consumo que son mayores a 10 o 15 metros.

• Puede instalarse en lugar no muy accesible.

Sus inconvenientes son:

• El consumo de energía (gas) es superior al de un calefón, por su condición de calentar y mantener constantemente el agua almacenada en su tanque (consume las 24 horas).

• Tiene una capacidad limitada de entregar agua caliente, ya que luego de cierto consumo, empieza a entregarla tibia hasta recuperar la temperatura adecuada (se consumió parte del agua almacenada y necesita calentar nuevamente). Esto se minimiza con termotanques  de mayor potencia, es decir, con una recuperación más rápida, pero su costo y su consumo son más elevados.

• Suele ocupar un espacio bastante más grande que el calefón o la caldera mural de doble servicio, dado su mayor tamaño. Una solución es posible con termotanques de menor capacidad (los hay desde 23 a 132 litros), pero con alta recuperación.

• Su vida útil es entre 5 y 10 años, según la calidad de la marca.

El uso de termotanques es conveniente en los siguientes casos:

• En zonas de aguas duras y con presión de agua extremadamente baja.

• En lugares donde no existe tanque de reserva y el agua es utilizada directamente desde una red con grandes variaciones de presión.

• Donde se necesita un gran consumo simultáneo ( clubes, gimnasios, etc.) y luego tienen períodos en los que no se utiliza agua caliente o se utiliza mínimamente entre turnos.

Con respecto al termotanque adecuado a cada vivienda:

• Para una vivienda de 1 a 2 personas alcanza con uno de 80 litros.

• Para una vivienda de 3 a 4 personas,  como mínimo uno de 120 litros.

• Para una vivienda de más de 4 personas, se necesita uno de 160 litros o uno de alta recuperación.

• Para grandes consumos simultáneos durante todo el año, el límite de uso estará dado por el tiempo que se necesite consumir el agua caliente y no por la simultaneidad de los consumos.

Existen termotanques a gas y eléctricos de 30, 40, 50, 60, 75, 80, 90, 100, 110, 120, 130, 150 y 160 litros.

• Termotanques eléctricos, en los que el calentamiento del agua se produce mediante una resistencia blindada, y no por medio de electrodos o  resistencia abierta.   Esto significa que no existe  ningún elemento conectado a la red eléctrica, en contacto permanente o accidental con el agua o con el cuerpo metálico del artefacto.

 

Las calderas

En la actualidad existen las denominadas calderas murales de doble servicio (de colgar). Se trata de calentadores instantáneos que suministran calor a dos circuitos independientes, esencialmente agua para calefacción y agua sanitaria en segunda instancia. Ocupan un espacio mínimo, ya que su tamaño es similar al de un calefón. Vienen provistas de encendido electrónico, control de temperatura según deseo y bomba recirculadora de agua para abastecer el sistema de calefacción (piso radiante o radiadores). Están equipadas con comando separado para permitir ajustar la temperatura de calefacción y la de agua sanitaria de modo independiente. Estas calderas son aptas tanto para casas como para departamentos. Su elección depende del tamaño de la vivienda y la necesidad de consumo según cálculo previo. Se proveen en potencias de 19.900 kcal/h hasta 30.000 kcal/h.

Estas calderas murales abastecen de agua caliente al circuito de radiadores o piso radiante, cuando no se está haciendo uso del agua caliente sanitaria. En el momento en que empieza a utilizarse el agua caliente, el equipo desatiende momentáneamente el circuito de calefacción para orientarlo en la generación de agua caliente sanitaria. Una vez finalizado el uso, el equipo restablece el abastecimiento a los radiadores o piso. Estas variaciones son imperceptibles al usuario, ya que estos sistemas de calefacción tienen una gran “inercia” térmica: demoran tanto en calentar como en enfriarse

Sus ventajas son:

• Ocupan un espacio mínimo y brindan dos servicios.

Sus desventajas:

* Son equipos de mantenimiento más caro y dificultoso.

* En caso de falla, puede dejar al usuario sin calefacción y sin agua caliente. Esto también sucederá en caso de cortes de gas o de energía eléctrica, ya que esos equipos necesitan de ambos suministros para funcionar.

* Por su sistema de funcionamiento, se desaconseja el uso de este tipo de sistemas en zonas donde hay grandes cambios de temperatura entre el día y la noche (zonas de altura).

 

Grifería monocomando y calefón

Si la casa tiene grifería monocomando, es probable que el caudal de agua sea insuficiente para que se prenda el calefón. Esto se debe a que en los calefones tradicionales existe un dispositivo de seguridad que, antes de encender el quemador principal, se asegura de que esté pasando un caudal mínimo de agua, para evitar que el equipo se recaliente o haga hervir el agua. Para evitar este problema, se recomienda el uso de calefones termostáticos, de llama modulante que regulan el tamaño de la llama de acuerdo a la temperatura que se fija en el display, y pueden funcionar con bajo caudal, por lo que no se ven afectados por el uso de los monocomandos.

 

Termotanques no convencionales

Más allá de los convencionales, se pueden encontrar en el mercado:

• Termotanques de alta potencia, que a diferencia de los convencionales, cuentan con un quemador de alta eficiencia.  Por dicha razón la recuperación es más rápida.

• Termotanques de alta recuperación: estos cuentan con un quemador de alta eficiencia (como en los de alta potencia) y con un conjunto de tubos para la salida de los gases provenientes de la combustión (Sistema Multitubular).  Por ello, la suma de  un quemador de alta eficiencia y el sistema multitubular acelera aún más la recuperación, ya que se genera una mayor superficie de contacto tubos-agua.

 

Texto: Adriana Aboy

 

Asesoraron: Arq. Norberto Robles; Lic. Eduardo Moroni, Gerente de Marketing de Longvie y Magadalena Jovanovich (Rheen).