Casa FOA, inspiración y tendencias

Publicada el día: 26 octubre, 2014

Los referentes del diseño argentino muestran su talento en la recoleta Abadía de San Benito de Palermo, hasta el 16 de noviembre. Aquí, algunos de los espacios que más nos gustaron.



 

Este año la sede elegida es un espacio con magia y encanto: la Abadía de San Benito, en Palermo. El conjunto de la Abadía comenzó a construirse a partir del año 1924 y se prolongó durante más de seis décadas, factor que contribuyó a que el edificio creciera reflejando la arquitectura de cada época.
La Iglesia Principal fue construida en 1941, gracias a la contribución de las familias Blaquier y Tornquist, entre otras. El Monasterio se convirtió en Abadía en octubre de 1950. El estilo del edificio es considerado ecléctico y resulta un gran ejemplo de historicismo tardío. En su conjunto posee un estilo neo medieval con referencia a los estilos románico y gótico tardíos. En cuanto al parque que abraza la Abadía, se destacan sus galerías monacales y el patio central, que responden a la forma de vida benedictina.

Patio Central: Espacio 48, de Juliana Zorza y Julia Daruich Bouvier
Respetando el carácter original del patio central, las arquitectas Juliana Zorza y Julia Daruich Bouvier decidieron intervenir el suelo generando una trama de cintas de color, en blanco y rojo, tensadas, que se entrecruzan. Un camino de entablonado de madera permite recorrer el patio y disfrutar de la vegetación y de las vistas hacia la iglesia y las galerías que lo rodean.

Cafetería: Espacio 50, de Julio Oropel
Como en otras ediciones de la muestra, Julio Oropel estuvo a cargo del diseño del bar. El espacio es un homenaje al prestigioso arquitecto japonés Shigeru Ban: “Aquí la geometría es dominante. Los materiales son orgánicos, la vajilla japonesa es descartable, hecha de fibras de caña de azúcar y bambú, de sutiles y sensuales líneas”, define Oropel. La dualidad de simpleza y complejidad que caracterizan al japonés inspiran a Oropel para crear un espacio de “confort sin ostentación”. En lo que era una piscina, el decorador construyó una plataforma de madera que aprovecha los desniveles.

Loft en esquina: Espacio 21, de Viviana Melamed
En una de las esquinas de la Abadía, la arquitecta Viviana Melamed propone un loft que ofrece una dosis de modernidad a la historia de los techos abovedados. “Se trata de un espacio claro, diáfano, integrado, expresivo y moderno”, define la autora. En el lugar propone un dormitorio, una biblioteca con un acogedor sillón, un área de estar y un sector de cocina y comedor. Predominan los colores de visón a grises saturados y la combinación de texturas. La iluminación es importante pero no se impone. La arquitecta trabajó con fondos retroiluminados en los muebles y nichos existentes “para que la luz aportada al ambiente salga de ellos mismos en un gesto mínimo”, explica Melamed.

Cuarto para una joven: Espacio 34, de Estudio Dash
En este ambiente ideado por Estudio Dash, los tonos de beige combinan muy bien con los detalles en aguamarina y fucsia. “Los muebles del espacio, responden a las necesidades del usuario, en este caso una adolescente de 17 años que estudia, usa la tecnología, descansa, pasa tiempo con sus amigos y tiene un fuerte interés por las plantas y su cuidado”, explica Sergio Muchnik. Se destaca una lámpara de techo multicolor conformada por una serie de flores tejidas con alambre, diseñada por Patricia Garrido.

Suite de hotel: Espacio 17, de Diana y Eliana Gradel
En una de las celdas de la Abadía, Diana y Eliana Gradel crearon una suite de hotel en un clima calmo y agradable que invita al relax. Sobre un lateral se distribuye un baño completo y una trama de columnas separa este sector respecto al área de descanso. A lo largo de la pared opuesta, las diseñadoras plantean un mueble longitudinal que  se inicia con un módulo placard, con detalles en cuero, y luego una larga mesada de mármol. La  paleta de colores utilizada responde a las Tendencias 2015 de Alba, con tonos agrisados y toque de color petróleo en el techo y objetos.

Cocina: Espacio 29, de Gabriela López
La diseñadora Gabriela López se inspiró en quienes disfrutan de cocinar y beber en familia y entre amigos. El espacio propone una cocina donde todo está a la vista, un bar de vinos y una huerta. “El equipamiento de la cocina fue pensado para que cada cosa de uso cotidiano tenga su lugar específico de guardado, sin ocupar la superficie de la mesada, dejándola libre para poder usarla más cómodamente”, explica López. Para ello, la mesada suma una parte trasera adicional, que se prolonga como una barra de servicios complementaria, de modo de tener todo a mano y a la vista. Mueble y mesada son de Corian, un material higiénico y compacto, que no se deteriora ni se mancha.

Comedor diario: Espacio 30, de Judith Babour
Un espacio contemporáneo, descontracturado, acogedor y, principalmente, vivible. Así define Judith Babour al comedor diario que imaginó para una casa. El luminoso espacio fue decorado con un piso que simula antiguos mosaicos calcáreos, combinados en una docena de dibujos diferentes en tonos de grises, colocados a modo de patchwork. Dos amplias bibliotecas recorren las paredes principales, una combinada con cajas de metal calado, e iluminadas con artefactos diseñados especialmente para el espacio. El equipamiento está compuesto por una mesa de roble macizo, mesitas de metal de líneas contemporáneas y una poltrona tapizada en fieltro con almohadones en diferentes géneros y texturas.

Comedor: Espacio 14, de Javier Iturrioz
Me inspiran las rayas marinas, los corales azules, Grecia y sus geometrías -enumera Javier Iturrioz-, pero lo que me llevó a la obsesión en relación con esta combinación de colores fue, definitivamente, mi último viaje a Portugal. Sentí delirio por sus azulejos y mayólicas en Oporto, Lisboa y otras tantas ciudades”. El arquitecto, que apuesta un balance entre eclecticismo y contemporaneidad, define su espacio como “un poco burgués y con mucha personalidad”, con muebles sobrios tapizados con distintos estampados en azul y blanco, antigüedades y obras de arte

 

Texto: Arq. Paula Baldo.
Fotos: Adela Aldama.
Pintura espacios: Paleta 2015 de Alba.