Exfoliación ¿para qué sirve?

Publicada el día: 20 octubre, 2014

Todas escuchamos hablar de este procedimiento de belleza también conocido como pulido o gommage, pero pocas sabemos cuál es la importancia de su realización. Te contamos por qué es importante y sus ventajas de hacerlo antes de tomar sol o de aplicarse un tratamiento anticelulitis.



 

Llega el verano y sabemos que si tomamos sol tendremos que proteger la piel con un fotoprotector solar, pero hay otras cosas que también debemos conocer. Por ejemplo, que para lograr un color parejo es necesario que la piel también lo esté, y que eso se logra gracias a una descamación homogénea.
La función de la exfoliación es ayudar a eliminar las células muertas, algo que normalmente se produce cada 25 ó 28 días. Con los años este proceso se va retrasando y es necesario el refuerzo del gommage casero, pero en el rostro esta operación debe ser espaciada, una o dos veces por semana. De lo contrario, el cutis puede sensibilizarse o irritarse, y obtener el resultado contrario al deseado, ya que cuando la piel se defiende, tiende a engrosarse.
Este tratamiento revitalizante que se conoce como exfoliación o gommage, elimina las células muertas que se forman diariamente sobre la superficie de la piel y afina la epidermis. Ilumina, suaviza y activa la circulación. También cierra los poros, además de eliminar la suciedad y grasitud. Prepara la piel para absorber una crema hidratante o un tratamiento contra la celulitis.
Puede exfoliarse con productos específicos, como jabones o geles para el cuerpo que contienen sustancias de acción abrasiva (desde sales hasta microgránulos) o que poseen un efecto arenoso que limpia y pule la piel. También se pueden realizar masajes con un guante de crin o una esponja vegetal.

Cómo realizar una exfoliación

*El cuerpo ya debe estar húmedo antes de aplicar el exfoliante.
*Se pasa con movimientos circulares ascendentes o que se dirijan hacia el corazón: comenzando por los pies y los tobillos y subiendo por las piernas.
*Luego se friccionan el dorso de las manos, los brazos y los hombros, antes de bajar paulatinamente por la espalda y subir después por el torso hacia el corazón. Este procedimiento no debe durar más de 5 minutos y se puede hacer hasta dos veces por semana.
*La intensidad siempre debe ser suave y pareja.

Trucos
Hay exfoliantes que contienen una suave arenilla mezclada con crema, y otros que pulen la piel gracias a sus contenidos químicos con principios activos como el ácido glicólico o salicílico. Un método casero es colocar azúcar en un bol y disolverlo en crema de limpieza. Se aplica con suaves movimientos circulares.

 

Texto: Patricia Melgarejo.