Elena Roger: Alas de amor por la vida

Publicada el día: 17 noviembre, 2014

Cantante-actriz, actriz-cantante, ella supo conmover a públicos de todo el mundo y, obviamente, argentinos con sus interpretaciones de Mina, Evita o la Piaf. Suma premios y más premios en su carrera profesional. Está preocupada por la suerte del planeta y su futuro. Vale la pena saber más sobre ella.



 

Como intérprete ha sido Edith Piaf, Mina y, por supuesto, Evita. Su talento la llevó a Europa y los Estados Unidos y a trabajar para el gran público rodeada de estrellas internacionales. Sin embargo, hoy está lejos de divismos y, madre reciente, se preocupa por la sustentabilidad y el futuro del planeta. Con ella hablamos de su nuevo disco y de sus múltiples intereses.

 

De personajes y premios
-¿Qué sentiste al meterte bajo la piel de Evita, más aún en tu condición de argentina como el personaje?
- Era muy emocionante salir a cantar “No llores por mí Argentina” delante de gente de todo el mundo. A veces venían argentinos y lo sabía porque en el saludo final se desplegaban banderas nacionales. Algo realmente hermoso. Además, adquirí mucha experiencia y conocimiento sobre la historia del país. Fue muy interesante para mi crecimiento tanto artístico como profesional.

-Hablemos de la Piaf, que te hizo ganar un premio Olivier en Londres. ¿Qué  te produjo revivir su conmovedora historia?
- Me sentía increíblemente plena al representarla. Es una vida llena de amor e interpretando las canciones de la obra, terminaba con el espíritu extraordinariamente elevado. Todo lo contrario a lo que se imaginaría la gente pensando que su vida fue tan trágica. Pero lo importante de todo esto es que, más allá de los inconvenientes que tuvo que afrontar, vivió a pleno y tuvo suerte en su profesión, llegó a ser la cantante femenina mejor paga de su época y grabó las canciones más hermosas de la época.

-¿Cuál de los premios nacionales e internacionales que recibiste te conmovió más?
-Cada uno en su momento. Cuando me dieron el primer ACE con “Mina… che cosa sei”, dije ¡por fin! El galardón fuertísimo que me shockeó, que jamás hubiese pensado que a iba a ganar, fue un premio internacional, el Lawrence Olivier que obtuve con La Piaf.

-¿Cómo viviste el hecho de ser declarada  personaje destacado de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires?
-Ese me lo dieron el año pasado. Esas distinciones las voy coleccionando debido a logros. Me digo, qué suerte que esta distinción me haya tocado a mí, qué lindo estar en la lista de los que lo lograron… Es buenísimo. También recibí la medalla del Bicentenario.

 

Amar la música desde “la panza”
-Iguazú en Concierto es un increíble espectáculo internacional en el que participan cientos de niños músicos. En 2013 fuiste la madrina de semejante evento ¿Qué significó para vos?
-La verdad que fue muy lindo, muy emocionante. Ver que los chicos tocan y cómo lo hacen. Los niños y los maestros que coordinan, desde Sergio Jurado que es un genio y trabaja con los pequeños… Yo me sentí súper honrada, además estaba embarazada y me pegaba fuerte. Fue muy linda toda esa experiencia.

-O sea que tu hija Bahía empezó a amar la música desde tu panza, escuchando hermosos temas y a su mamá cantar.
-Sí, muchísimo. La verdad que ella ahora, apenas escucha una musiquita se pone a bailar. No sé si será bailarina pero estoy segura de que le va a gustar la música.

-Hablemos de Nave Tierra, ¿de qué se trata?  ¿Cómo nació el proyecto?
-Mariano, mi marido, y yo queríamos hacer una casa de una manera no convencional, más sustentable, pensando en la naturaleza y el medioambiente. Fue así que  encontramos data de Michael Reynolds, un arquitecto que hace cuarenta años que desarrolla casas “Earthship” (literalmente nave-tierra). Entonces, lo llevamos  a Ushuaia para dar una conferencia;  quedamos en contacto con él, nos gustaba la idea  de hacer algo, de que construyera  una earthship, no para que fuera  nuestra casa, sino para tener un prototipo en Argentina. Gracias a Federico Sciurano, que es el intendente de Ushuaia, y que nos otorgó el terreno y los materiales, y a Michael Reynolds que en vez de dar sus cursos en los que enseña a construir en caos, movió a su gente y los trajo a esta ciudad. Y gracias también al aporte que ellos pagaron a Michael Reynolds como honorarios, en vez de que fueran  para la Academia. En veintiséis días, setenta personas de todo el mundo construyeron con basura una casa autosustentable que ahora está funcionando y es un circuito turístico cultural que, si bien no se usa como vivienda, se puede decir que es algo así como una instalación artística.

-¿Cuánto hace que la casa está abierta para que el público la pueda visitar?
-Aproximadamente desde marzo.

-Entre otras funciones interesantes, se encuentra el reciclado de agua, ¿es así?
-Sí, se recolecta el agua y se la recicla unas cuatro veces, más o menos

-Y por lo que estuve leyendo, hasta paneles de lavarropas utilizaron.
-Sí, los paneles de lavarropas se convirtieron en tejas, se usó de todo. Es como tratar de sacarle basura al mundo para ponerla en un hermoso lugar y convertirla en algo bello. En realidad, no es basura, nosotros creemos que es basura pero no lo es.

El nuevo proyecto
-¿Qué tipo de música es la que preferís?
-El tipo de música está relacionado con el estado de ánimo y cuando pongo algún tema es el que me la llega en ese momento. Escucho clásica, tangos, pop o rock, me gustan distintos estilos y depende cómo me levante, lo que tenga ganas de escuchar. Me gusta la música en general.

-Estás con un nuevo disco, “Tiempo mariposa”, cuya presentación te va a llevar de  gira dentro de poco. ¿Cómo elegiste sus temas?
-Fue una elección relacionada con mis convicciones, de cómo vivir y sobre ciertas cosas de la vida. Es un álbum bastante íntimo porque son temas que tocan mi interior, mi pensamiento. Los temas tienen que ver con lo que yo quiero decir;  más que con la belleza, con mi vida.

-La gira que encarás con este trabajo, ¿es a nivel nacional?
-Empiezo  en distintos lugares de Argentina, seguramente a fines de noviembre se sumen más. En diciembre, nos vamos a Madrid a tocar, el 12 de diciembre vamos a participar de la “Semana Argentina” que es una iniciativa de Lino Patalano, también van a estar el grupo Las Manos de Filippi, el diseñador y arquitecto Martín Bossio, y Susana Rinaldi.

 

De a dos y de a tres
-Desde hace años estás en pareja con Mariano Torre y hace poquito que sos mamá de tu primera hija Bahía ¿Cómo se desarrolla tu vida familiar?
-Bueno, va todo de la mano, cuando trabajo,  a veces la cuida Mariano, otras mi mamá o yo. Los dos desarrollamos nuestro trabajo como podemos.

-Porque él es actor.
-Sí, entonces hacemos los dos lo que podemos y seguimos adelante. Tener un hijo es complejo.

-Ser mamá y profesional es algo complejo. Aunque hoy los hombres no tienen empacho en hacerse cargo de los hijos.
-Es exactamente así, vivimos a la par. Yo lo acompaño a él, él me acompaña a mí.

-Ahora, con la gira, ¿cómo pensás manejarte?
-Todo se puede igual.

-¿Él cocina? ¿A vos te gusta hacerlo? ¿Cómo se arreglan?
-Los dos cocinamos. Somos vegetarianos y lo que hay en la heladera lo transformamos en una comida. Pura creatividad.

-En este momento de tu vida, ¿qué es lo que te gusta hacer en tus ratos libres más allá de cantar o actuar?
-Ahora lo que me gustaría sobre todo es ¡dormir!

 

Texto: Adriana Aboy
Fotos: prensa Elena Roger y Ale Gougy