Avión + embarazo: ¿se puede, no se puede…?

Publicada el día: 26 diciembre, 2014

Antes de sacar el ticket, la futura mamá debe tener en cuenta algunos ítems respecto de los vuelos y las compañías aéreas.



 

Viajar en avión está permitido durante el embarazo, pero es necesario tomar algunos recaudos, especialmente si se trata de trayectos demasiado largos.

* Cuando se deba viajar ocho horas o más se recomienda tratar de conseguir alguna ubicación con mayor distancia entre asientos. Recordar que, lamentablemente, no se aceptan embarazadas en las filas de emergencia, que son precisamente las que más distancia presentan. La primera fila del avión suele ser el único recurso posible.

* Una vez en vuelo, conviene levantarse cada dos horas y caminar unos minutos por el pasillo, o bien, quedarse de pie un rato. Lo mejor es usar un calzado cómodo y evitar la ropa demasiado ajustada.

La mayoría de las compañías aéreas permiten que las embarazadas viajen hasta el séptimo mes, siempre que presenten una autorización del obstetra donde conste la edad gestacional del embarazo. Pero “la mayoría” no equivale a “todas”, por lo que es conveniente averiguar exhaustivamente cuál es la política de la línea aérea en cuestión, para que no surjan inconvenientes de último momento. Incluso, lo mejor es pasar por el obstetra antes de emprender el viaje.

Qué pasa con el detector de metales
Los detectores de metales de los aeropuertos son absolutamente inocuos durante el embarazo. Se cree que usan rayos X, como las radiografías, pero en realidad emiten un campo electromagnético, por lo cual no producen ningún daño al bebé.

 

Fuente: El libro del embarazo, de Editorial Albatros.