Paraíso caribeño

Publicada el día: 27 diciembre, 2014

La isla de Barú está ubicada al sur de Cartagena de Indias y es uno de los secretos mejor guardados de Colombia. En parte, esto se debe a que está en pleno desarrollo, pero además del potencial, ofrece una gran actualidad.



 

Desde el punto de vista turístico, Colombia cuenta con la notable ventaja de estar asentada sobre el océano Pacífico y también en el Mar Caribe. Uno de los destinos más buscados en esta última ubicación es Cartagena de Indias, lugar de ensueño con playas bellísimas. Muy cerca de ahí, a unos treinta kilómetros, se encuentra la Isla de Barú, que en realidad es una península, pero se la conoce popularmente con ese nombre y se la tiene por isla. Como Cartagena y otros paraísos caribeños, se destaca por sus hermosas playas de arenas blancas, aguas transparentes y caños con manglares y corales de todos colores. Los caños son cursos de agua de mar que se internan en terrenos fangosos y cuya profundidad y aspecto cambia según las mareas. La región se caracteriza por sus bahías y lagunas, que pueden recorrerse en embarcaciones. Especial atención a los pelícanos que sobrevuelan la zona permanentemente.
Se puede llegar a Barú a través de dos vías: por mar o por tierra. En el primer caso, hay que atravesar la bahía de Cartagena en lancha o botes que salen desde el muelle turístico. Por vía terrestre, al llegar a Pasacaballos se toma el ferry y ya del otro lado, se sigue en automóvil.
Barú es una península separada del continente por el Canal del Dique, que fue construido por los nativos de la zona en la época de la conquista europea. La leyenda cuenta que fueron necesarios más de cuarenta mil esclavos para construir el dique, que es un brazo del río Magdalena.
Su población vive de la pesca y del creciente turismo, que llega en busca de paz y naturaleza.

Los atractivos de Barú
En la isla hay muchas playas que se recomienda visitar, entre las que cabe mencionar a Punta Iguana, Puerto Naito, Playa Blanca, la Playita de Cholón, Playita de los Muertos y Playa Bobo. En todas hay lugares para comer al paso las delicias caribeñas, en general hechas en base a pescado y mariscos. Todas estas playas cuentan con aguas tranquilas y cristalinas, que más allá de ser ideales para bañarse, se recomiendan especialmente para realizar actividades acuáticas y entretenimientos náuticos, como son el buceo submarino o de superficie.
Otro de los grandes atractivos de la zona son los arrecifes coralinos, la gran diversidad de peces multicolores y numerosos jardines submarinos espectaculares, que forman parte del Parque Nacional de las islas del Rosario y San Bernardo.

 

Texto: Florencia Romeo.