Pelo: 6 malos hábitos

Publicada el día: 9 febrero, 2015

El cuidado de la cabellera no se limita al champú y un baño de crema de tanto en tanto. Todo cuenta: cepillo, alimentación, sol… y varios ítems más.



 

1. Cuando calienta el sol…
Si bien es cierto que el sol favorece la producción de vitamina D, fundamental para el cabello, también es verdad que demasiada exposición solar afecta a las células responsables de su crecimiento, lo seca y arruina las puntas, que se abren. Esto resulta aún más dañino en las cabelleras teñidas, que se aclaran y resecan más con el sol.

2. La medida importa
Más cantidad de champú no nos asegura un pelo mejor lavado. Primero, fijate si te conviene lavarlo a diario o si no te conviene día por medio. Segundo, no uses demasiada cantidad y no lo pongas directo sobre el pelo, sino en tu mano y después lo distribuís por la cabeza, con un masaje suave.

3. Una comedia de enredos
Después de lavarse el pelo o al final del día, la cabellera requiere que la desenredemos. Pero, atención: con el pelo mojado se usa peine; con el pelo seco, cepillo. Si se invierte esta relación, el pelo se resquebraja y se daña. Además, hacerlo desde la raíz hasta las puntas.

4. Liso extremo (como el daño…)
Pasarse la planchita o secarse el pelo ocasionalmente no provoca ningún problema. Pero si es una costumbre diaria, termina siendo perjudicial. Dos reglas básicas: la planchita se pasa con el pelo seco y el secador se usa con temperatura baja. En síntesis: si se usan con moderación y correctamente, todo bien. Si no, empiezan los problemas.

5. Una relación muy tirante
Cuando creímos que ya nadie usaba las gomitas de librería para el pelo… aparecieron las mini gomitas para las trencitas y peinados con muchas colitas. ¡Ay, con lo mal que le hacen al cabello! Y aunque uses las gomitas forradas, los peinados demasiado tirantes, si son lo habitual, terminan dañando el pelo. Incluso, los estilistas recomiendan cambiar la forma del peinado y la raya de tanto en tanto, porque el pelo necesita movimiento.

6. Dulce, muy dulce
Los especialistas sostienen que la alimentación también cuenta al momento de lucir una cabellera impecable. Uno de sus principales enemigos es el azúcar, que afecta su apariencia y puede favorecer la aparición temprana de canas y su deshidratación. Además dificulta la absorción de proteínas, que son beneficiosas.