Aromaterapia: una tradición que vuelve a ser moda

Publicada el día: 9 marzo, 2015

En la Antigüedad se usaban aceites y esencias como cosméticos. La industria cosmética actual, lejos de dejarlos de lado, los sigue incorporando a sus productos. Todo lo que tenés que saber para aprovecharlos al máximo.



 

Es sabido que las reinas de la antigüedad usaban los aceites esenciales de vegetales y flores o la leche de cabra para sus baños de belleza, así como para sanar dolores del espíritu y del cuerpo. Y tan efectivos eran que muchas cremas cosméticas siguen incorporándolos hasta el día de hoy.
Se cree que estos aceites penetran por la piel hasta el flujo sanguíneo luego de 20 a 70 minutos de su aplicación, y su acción dura unas 12 horas. Su efecto consiste en estimular los receptores sensoriales ubicados en la parte superior de la nariz y de allí transmitir los mensajes olfativos al sector correspondiente del cerebro, el que regula las emociones.
Antes de proseguir, una advertencia: NUNCA APLICAR ACEITE ESENCIAL PURO SOBRE LA PIEL, porque puede producir quemaduras o reacciones alérgicas.
Antes de usarlos deben diluirse en aceites base; éstos son el aceite de almendras dulces, el de jojoba o el extracto de damasco. Las únicas excepciones a esta regla son la esencia de lavanda y el aceite extraído del árbol del té, que también pueden usarse puros.

Consejos prácticos
* Las embarazadas deben consultar al médico antes de usar aceites esenciales.
* La aplicación de ciertos aceites esenciales, como el de bergamota, puede aumentar la sensibilidad de la piel y exacerbar algunas alergias. Antes de aplicarlos, hacer una prueba en algún lugar escondido de la piel (parte interior del codo o la muñeca, detrás de la oreja).
* Después de un masaje con aceites esenciales no tomar una ducha, un baño o una bebida alcohólica.
* En general, los efectos de los aceites esenciales duran unos 12 meses pero esto puede variar.
* Los aceites deben conservarse en frascos de vidrio marrón, bien tapados y lejos del calor, la luz y la humedad.

Para uñas quebradizas. Para este problema, esta mezcla hará maravilla. Colocar en un frasco de vidrio 10 gotas de esencia de lavanda, limón, pomelo o romero, mezcladas con una cucharadita de café de aceite esencial de palta. Aplicar este bálsamo natural sobre las uñas –sin esmalte– antes de irse a acostar y dejar actuar durante la noche.

Un baño relajante. Un baño con aceites esenciales permite aliviar el estrés y las tensiones. Deslizarse en el agua tibia y agregar 6 gotas de esencia de lavanda o de manzanilla. Permanecer en el agua por 10 minutos. Otra opción: verter en el agua tibia 3 gotas de esencia de lavanda y embeber con esto un guante de baño. Recostarse con las piernas en alto y colocar el guante sobre la frente. Quedarse así unos 10 minutos.

Para piel normal o seca. Una mezcla ideal para este tipo de piel: verter 5 gotas de geranio, 4 gotas de jazmín y 16 gotas de lavanda en 50 ml de aceite base. Aplicar por la noche con un masaje suave sobre la piel perfectamente limpia.

Piel con problemas. El acné y la piel grasa se pueden tratar con una mezcla de 5 gotas de aceite de ciprés, 10 gotas de aceite de limón, y 5 gotas de un granulado o bigarada (especie de naranja) con 50 ml de aceite base. Para limpiar un granito, aplicar con ayuda de un hisopo una gota de aceite esencial de lavanda puro o de extracto del árbol de té.

Psoriasis. Mezclar 1 gota de aceite de bergamota y 1 gota de aceite de lavanda con 5 ml de aceite de almendras dulces. Disponer con un masaje suave sobre la zona a tratar.

Tobillos hinchados. La hipertensión arterial, las várices, la retención de agua o el estar mucho tiempo de pie contribuyen a hinchar los tobillos. Para remediarlo, tomar un baño de pies tonificante: llenar una palangana o recipiente hondo con agua tibia y verter 1 gota de esencia de ciprés y 1 gota de esencia de lavanda. Dejar descansar sus pies en el agua durante 10 minutos.

Masaje de pies. Este masaje distiende todo el cuerpo. Aplicar un aceite base o de lavanda con la palma de la mano desparramándolo. Masajear con los pulgares efectuando movimientos circulares y firmes, sobre todo por el borde exterior. Luego, masajear la parte superior del pie, siempre con movimientos circulares. Deslizar los pulgares entre lo huesos y acariciar también cada dedo gordo.

¿Con poca energía? El mejor remedio: verter una gota de aceite de eucaliptus sobre un pañuelo y respirar profundamente con todos los sentidos.

Aceites esenciales que calman los nervios. La vainilla, la nuez moscada y la naranja tienen reconocidas propiedades calmantes.

Cómo perfumar rápidamente un ambiente. Verter algunas gotas del aceite preferido sobre una bombita de luz apagada. Al encenderla, el calor favorecerá la dispersión del aroma.

 

Texto: Silvia Ostrovsky.