Juguemos a recordar

Publicada el día: 2 marzo, 2015

Perdemos las llaves, nos olvidamos el celular, no recordamos siquiera consultar la agenda… ¿Estamos perdiendo la memoria o el estrés nos está jugando una mala pasada? Tranquilos: la mente también se ejercita.



 

A veces cuando no recordamos dónde dejamos las llaves o que teníamos que comprar en el almacén nos preocupamos pensando que estamos perdiendo la memoria. Lo más probable es que el olvido tenga que ver con una distracción, con estrés o con que tenemos otras preocupaciones en la cabeza. Lo cierto es que no podemos recordar todas las experiencias vividas, las lejanas y las más recientes. Eso sería una mochila demasiado pesada de llevar. Lo que ahora se sabe es que se recuerda más lo relacionado con lo emocional y lo afectivo y que cada recuerdo ocupa un lugar particular del cerebro. También que la memoria es una de las cosas más complejas de esa máquina que es el cerebro y que una manera de agilizarla es la atención, la concentración y el aprendizaje.

La práctica de juegos como los crucigramas, el ahorcado, la lectura y la observación de figuras ayudan a mantener la memoria más alerta, siempre que no haya alguna enfermedad neurológica. Los tipos de memoria más conocidos son:

-La memoria autobiográfica, que tiene que ver con hechos que ocurrieron en el pasado.
-La de caras, que se refiere a lo visual. A veces nos encontramos con alguien después de mucho tiempo, o vemos una foto de vacaciones de la infancia y reconocemos a los personajes, pero tal vez no podamos recordar sus nombres.
-La memoria del trabajo, que es de corto plazo y de capacidad limitada: podemos recordar una indicación o un número de teléfono que marcamos enseguida sin siquiera registrarlo, pero muy pronto lo olvidamos.
-La memoria semántica, que es la que nombra las cosas conocidas, como una silla, la cucharita, sabemos qué es un cuchillo, que Buenos Aires está en Argentina, aunque no sepamos cómo y cuándo lo aprendimos.

Para comprobar que nuestra memoria funciona bien y divertirnos un poco, acá van algunos juegos que debemos hacer lo más rápido que podamos.

 

¿Se entiende o no se entiende?

* Reescribir lo que sigue correctamente y comprobar si es verdad lo que dicen estos científicos.
Sgeun etsduios raleziaods por una uivenrsdiad ignlsea, no ipmotra el odren en el que las ltears etsen ecsritas, la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esetn ecsritas en la psiocion cocrreta. El retso peuden etsar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pobrleams, pquore no lemeos cada ltera en si msima snio cdaa paalbra en un contxetso. Presnoamelnte, etsa huveaada me preace icrneilbe! La ptua mrade que lo pairo! Tnatos aoñs de colgeio al pdeo!

 

Familia de palabras

En cada una de las categorías, colocar la mayor cantidad de palabras que se recuerde:

Flores: alelí…


Árboles: roble…


Pájaros: gorrión…


Peces: dorado…


Animales de la granja: pato…


Ropa: camiseta…


Profesiones: diagramador…


Herramientas: tenaza…


 

Parejas famosas
Unir con una línea el nombre de la actriz en la primera columna con su correspondiente pareja en algún momento de la vida.

 

Ava Gardner                                  Paul Newman

Giulietta Masina                            Robert Wagner

Haydée Padilla                            Luis Sandrini

Marilyn Monroe                           Richard Burton

Natalie Wood                               Federico Luppi

Ingrid Bergman                            Arthur Miller

Malvina Pastorino                        Frank Sinatra

Liz Taylor                                     François Truffaut

Joanne Woodward                       Roberto Rosellini

Jane Fonda                                  Federico Fellini

Brigitte Bardot                              Ted Turner

Fanny Ardant                                Roger Vadim

 

Asociación de palabras encadenadas
Cada palabra comienza con la última sílaba de la palabra anterior, por eso se llaman encadenadas. Continuar la serie de palabras hasta llegar al menos a 50 palabras.
– Chocolate – teatro – tronar – narciso…

 


Texto
: Silvia Ostrovsky.