Tucumán: aventuras y paisajes inolvidables

Publicada el día: 23 marzo, 2015

En el Jardín de la República, Tafí del Valle y las Yungas son destinos perfectos para explorar y activar los sentidos al aire libre. Y además con su arqueología y gastronomía regional, Tucumán es un imperdible de nuestro NOA.



 

Tafí del Valle
Situado a 107 kilómetros de la capital provincial, Tafí del Valle es un afamado centro turístico, rodeado de montañas y ríos en el marco de los valles calchaquíes, que brinda al visitante un intenso contacto con la naturaleza y notables vestigios arqueológicos.
Su agradable microclima, la buena oferta hotelera, donde sobresalen las estancias turísticas, y una gastronomía deliciosa, en la que se destacan locros, empanadas y quesos tafistinos, elaborados bajo enseñanzas artesanales heredadas de los jesuitas, sustentan estadías inolvidables.
La mejor manera de conocer Tafí es a través de sus innumerables sendas, inmortalizadas por la palabra y la voz de Atahualpa Yupanqui, que pueden recorrerse mediante cabalgatas, trekkings y travesías 4×4. Todas las variantes proveen paisajes admirables.
Las cabalgatas, que las hay de un par de horas, días enteros o semana, conducen por las  estrechas y largas huellas de los cerros, entre cimas curvadas, reflejando a Tafí en todas sus formas. Cabalgar por estos lares es un placer.
Otras variantes para gozar de la esencia tucumana son las travesías en 4×4 al Río de los Sasos y las caminatas al Cerro Pelao o al mirador La Quebradita. Las 4×4 giran en torno al valle, escalan faldas de cerros circundantes, costean lechos de río y visitan instructivas granjas agroturísticas, ofreciendo un paseo con rincones de gran belleza y dosis de aventura.
El trekking, por su parte, ofrece caminatas sencillas al Cerro de La Cruz y La Quebradita. La primera, al céntrico Cerro El Pelao, aporta una dimensión exacta del entorno urbano y más allá; el mirador La Quebradita, situado hacia el Norte, brinda una vista impagable de la fecunda cuenca en toda su extensión.
Por último queda visitar la villa veraniega El Mollar, situada 10 kilómetros al sur de Tafí, que concentra la Reserva arqueológica Los Menhires y el Dique La Angostura. La Reserva revela figuras monolíticas, señalando fecundación y fertilidad, talladas hace más de 2500 años por los pueblos originarios de la cultura Tafí. El dique, el lago artificial más alto de Argentina, apto para la pesca de pejerrey, perca o trucha, es ideal para la práctica de deportes náuticos como windsurf o yachting y para sentarse a sus orillas a captar el magnífico panorama alrededor.
Tafí del Valle es un destino internacional que enorgullece a los tucumanos.

Eco Sendas Tucumanas
Desde San Miguel de Tucumán parten varios circuitos hacia las yungas, un imponente escenario selvático que atesora cerros, ríos cristalinos y más de 200 especies de aves.
Uno de los circuitos, que lleva el nombre de “El Funicular”, distingue la presencia de antiguas vías férreas y un hábitat donde se observan aves autóctonas y flora tupida típica de la región. La caminata dura unos de 45 minutos de ida, no posee grandes dificultades y finaliza llegando al circuito “Puertas del cielo”, donde se siente la selva tucumana, con su oxígeno, sonidos y colores, en su máximo esplendor.
Durante el paseo a la zona es imperdible la visita al Parque Sierra San Javier, un Área Natural Protegida de 14 mil hectáreas de vegetación frondosa que, a medida que sube por el cerro, cambia su aspecto selvático por bosques de alisos y pinos.
San Javier es ideal para avistar aves, contemplar la magia de la Creación, o bien gozar del turismo aventura mediante actividades como mountain bike, rafting y parapente.   Por todo ello, las yungas son memorables.
En cada sendero, y como se viva, Tucumán conmueve sentidos; razón válida para visitar y disfrutar sus encantos en cualquier época del año.

Más información: www.argentina.tur.ar
http://mujercountry.biz/2013/03/tafi-del-valle-paisaje-y-sabor/

Texto: Esteban Eliaszevich.
Fotos: Ministerio de Turismo de la Nación.