Casa con patio de agua

Publicada el día: 27 abril, 2015

Dos volúmenes de hormigón unidos por un puente rodean el corazón de la vivienda: un patio con un estanque que aporta frescura y vida a los ambientes.



 

Un matrimonio con un hijo adolescente acudió al Estudio BAK interesado por las casas de hormigón que diseñan los arquitectos María Victoria Besonías, Guillermo de Almeida y Luciano Kruk, quienes hace algunos años experimentan con este material en casas de veraneo en la costa atlántica bonaerense buscando una estética diferente y de bajo mantenimiento. En este caso, se trata de una vivienda permanente en un country donde se mantiene ese mismo concepto.

Siempre encaramos cada nuevo encargo como una oportunidad de investigación en el campo teórico–práctico de la arquitectura. En esta ocasión, nos pareció oportuno seguir profundizando sobre el tema de la inclusión de patios de agua en los proyectos”, explica María Victoria Besonías. Para la arquitecta, con ellos se logra una atmósfera cambiante por los efectos de la luz y, además, el agua aporta frescura, reflejos y la visión de una superficie en movimiento.

El programa de necesidades era simple: tres dormitorios, uno con baño y vestidor, un generoso lugar de estar con chimenea, un comedor integrado a la cocina y una galería con parrilla. Todo esto distribuido en menos de 280 m2, la superficie máxima estimada para el presupuesto que disponía la familia.

Los proyectistas diseñaron una casa con dos volúmenes de dos plantas rodeando un patio de agua. “De esa manera, resolvimos el problema que nos planteaba la orientación sudoeste del frente del lote, ya que las actividades que se alojan en el primer volumen pueden recibir sol y luz a través de su fachada noreste hacia el patio”, acota la arquitecta. Separado por el patio, el cuerpo posterior se vacía en planta baja y se ahueca en planta alta para permitir las visuales hacia el fondo de los ambientes alojados en el prisma que da a la calle.

La división de la casa en dos volúmenes también permitió independizar y darle privacidad a los ambientes que así lo requerían. En la planta baja del primer volumen se ubican las zonas de estar donde, hacia el frente, las vistas están protegidas por tabiques de hormigón, y son totalmente abiertas hacia el patio de agua y hacia el fondo. Esa permeabilidad es posible porque el segundo volumen se vacía coincidiendo con el patio para armar un semicubierto en el sector de la parrilla, que es la expansión al aire libre del sector del comedor con la cocina integrada.

En la planta alta, la separación en dos cuerpos permite darle privacidad al dormitorio principal y a sus áreas de servicio (baño y vestidor) con grandes aberturas hacia el fondo del lote (orientado al noreste) y más controladas hacia el patio de agua. Con un puente paralelo a la escalera que une los dos niveles, este sector se comunica con el lavadero, el baño y la habitación de huéspedes. Atravesando la doble altura del estar, el recorrido culmina en el dormitorio del hijo que queda aislado del resto de la casa pero con vista al patio y al fondo a través de la terraza del dormitorio principal.

A pesar de las aberturas generosas, la casa no pierde privacidad. Los años han sumado al emprendimiento una espléndida forestación con valor paisajístico que protege de las vistas de los lotes vecinos en sus laterales. Hacia el fondo, la casa da a un espacio común muy arbolado con especies perennes.

En todos nuestros proyectos hay una preocupación especial para controlar la incidencia de los rayos solares sobre las superficies acristaladas”, acotan los autores, que siempre incorporan aleros o tabiques verticales, según el caso, para proteger los vidrios. De un modo poético, el Estudio BAK diseña las aberturas como “elementos horadados en el muro que permiten ventilar e iluminar los ambientes pero también dejar indefinida la relación exterior-interior, enmarcar el paisaje, filtrar la luz, reflejarla en un muro”.

 

Ficha técnica
Ubicación: Olivos Golf Club, Partido de Malvinas Argentinas, provincia de Buenos Aires.
Estudio: BAK arquitectos.
Proyecto y Dirección: Arqs. María Victoria Besonías, Guillermo de Almeida, Luciano Kruk.
Colaborador: Enzo Vitali.
Superficie del terreno: 810 m2.
Superficie construida: 273 m2.
Año: 2013.

 

Texto: Paula Baldo.
Fotos: Inés Tanoira.