Las nuevas formas de viajar: alquilar una habitación, un departamento o ir de visita

Publicada el día: 3 junio, 2016

Cada vez más personas buscan maneras alternativas de alojarse para conocer un lugar o destino. Algunas por presupuesto, otras para conocer gente o disfrutar de una estadía más independiente y confortable.



Encontrar el lugar ideal para alojarte cuando vas a hacer un viaje es sin duda una de las partes más difíciles de la planificación: sea porque el presupuesto a veces no alcanza para pagar un buen hotel o porque preferís las comodidades de una casa en lugar de un hotel o porque querés hospedarte en algún barrio en el que no hay hoteles o hostels. Gracias a la tecnología y a la globalización, hoy es las posibilidades de organizar un viaje a medida y según los gustos personales son posibles. Airbnb Se trata de una plataforma global en la que es posible alquilar desde una habitación en una casa de familia o en un departamento con otras habitaciones en alquiler, hasta un departamento o una casa entera. Los precios son tan variados como la amplia gama de posibilidades: desde castillos en Europa hasta departamentos súper cool en Nueva York o una cabaña en una playa desierta. Así, es posible acceder a lugares en donde de otra manera sería imposible alojarse -porque son poco turísticos y no tienen infraestructura hotelera- o vivir por unos días una experiencia en particular: una casa de campo, una vivienda familiar en un pueblo o una propiedad de lujo súper exclusiva. Las tarifas son en comparación más baratas que las de un hotel y la página brinda seguridad acerca de quiénes son las personas que alojan y alquilan; es decir, que tanto los inquilinos como los huéspedes pueden quedarse tranquilos y calificarse luego de la experiencia. Y si la experiencia es mala, tiene una política de reintegro. Si bien Airbnb es la más popular y conocida, hay alternativas similares como Roomorama y Homeaway. Couchsurfing Esta es la alternativa más novedosa, nacida del concepto de redes sociales, y también la más aventurera: se trata de alojarse gratis en el “sillón” –de ahí couch- de cualquier persona en cualquier lugar del mundo. Eso no quiere decir estrictamente que vayas a dormir en un sillón, aunque bien podría ser, pero encierra la idea de un amigo que te da alojamiento en su casa. Si bien, por supuesto, se define después de una charla de conocimiento previa y con el acuerdo de ambas partes, de lo que se trata en este caso es de las ganas de conocer gente y de ganar amigos alrededor del mundo. Y de conocer un lugar desde la vida normal y cotidiana de un habitante local, una experiencia que resulta imposible de otra manera. Como red social, la tranquilidad y seguridad se garantiza a través de las opiniones y calificaciones de otros usuarios. En este caso, la disposición del visitante tienen que ser la de una visita: se trata de compartir una casa ajena y por lo tanto no es recomendable para quienes no estén dispuestos a convivir con las reglas del anfitrión y tener la mejor predisposición y voluntad para ello. Más información: Airbnb, Roomorama, Homeaway, Couchsurfing