Una casa sostenible en Australia, con manual de mantenimiento

Publicada el día: 3 junio, 2016

En Australia, el arquitecto Alexander Symes proyectó la casa Austinmer a partir de múltiples estrategias para bajar su impacto ambiental, que incluyen un instructivo para gestionar las instalaciones y el mantenimiento para que la eficiencia sea óptima en todo momento.



 

Desde los planos hasta el fin de su ciclo de vida, esta vivienda costera en el Sur de Australia fue concebida para reducir al mínimo posible sus requerimientos de energía y cuidar el agua. El arquitecto Alexander Symes siguió premisas del diseño bioclimático: tuvo en cuenta las condiciones climáticas, el aprovechamiento de los recursos naturales disponibles (sol, vegetación, lluvia, vientos) para disminuir el impacto ambiental y minimizar el consumo de energía de la construcción. La casa incorpora también paneles solares para precalentar el agua para el consumo, almacena el agua de lluvia en tanques y fue construida aprovechando materiales disponibles en el mismo sitio.

La vivienda es como un ser vivo que respira a través de un pulmón, un espacio central de doble altura, que funciona como una chimenea de ventilación extrayendo el aire caliente en forma pasiva (sin consumo de energía). Este espacio tiene un sensor que activa el sistema de ventilación auxiliar en caso que la temperatura interior supere los 26 grados. Por otro lado, cada sector de la construcción cumple una función diferente y, como tal, tiene diferentes requisitos de aislamiento y estrategias de sombreado de modo de optimizar la forma en que cada espacio se comporta en forma pasiva durante el verano y en invierno.

En pos de esa idea, el arquitecto organizó el programa en tres partes, organizadas  según el momento del día en que serían utilizadas por la familia. En un cuerpo superior situó a los dormitorios y baños (uso nocturno). Por debajo, un espacio más abierto y de uso social está ocupado por la cocina, comedor y estar (utilizado principalmente de 7.30 am a 10 pm).Y por último, un espacio inferior a nivel del suelo y semienterrado, destinado a almacenamiento y como expansión.

La caja flotante que contiene los dormitorios fue diseñada para bloquear la radiación solar del verano en los espacios públicos de la planta baja y permitirla en invierno. A su vez, las paredes dobles de ladrillo, con cámara de aire, que rodean el sector social son capaces de absorber el calor del sol en invierno durante el día y conservar las temperaturas más frías durante la noche en el verano. Vale aclarar que los bloques que conforman la pared fueron recuperados de los cimientos de una construcción existente, que fue demolida al realizar esta obra.

En el sector de los dormitorios, las ventanas tienen pantallas de protección solar para reducir al mínimo las ganancias de calor del mediodía en verano y por la tarde, desde el Oeste. Y contribuyen a la privacidad respecto a la calle. Además, las habitaciones tienen rejillas de ventilación de control manual que se pueden abrir durante el verano para eliminar cualquier ganancia de calor no deseada.

“Los espacios públicos de la planta baja brindan confort para el 98% de las condiciones climáticas”, asegura el arquitecto, que además ideó una galería subterránea, o sea con una amplia masa térmica, que puede ser utilizada para albergar grandes reuniones familiares en un día de verano muy caluroso.

Por último, un tendedero al aire libre crea espacio ventilado y con un techo translúcido que permite secar la ropa sin requerimiento de energía y que no se moje si llueve.

Un recurso para reducir la cantidad de materiales necesarios en la obra fue utilizar a los elementos estructurales y de cerramiento como superficies terminadas. Por ejemplo, la losa de hormigón quedó a la vista, sin cielo raso, por lo tanto la instalación eléctrica está expuesta.

La madera empleada en los bastidores y revestimientos provienen de bosques gestionados de forma sostenible. Y las escaleras se realizaron con durmientes de ferrocarril reciclados.

Symes afirma que una casa puede ser diseñada de acuerdo con los principios ecológicos pero si los ocupantes no son conscientes de cómo operar la vivienda para optimizar su confort, la luz natural, los sistemas de producción de energía térmica y la durabilidad de los materiales, la vivienda no estará funcionando a su máximo potencial.

Por lo tanto, desarrolló una guía de usuario es un manual de operaciones y mantenimiento en formato digital y actualizable. Mediante un panel de control, por ejemplo, informa a los propietarios cuál ventana se debe abrir para ventilar y en qué momento del año y del día. Del mismo modo, la guía recuerda cuándo el frente de la casa necesita una limpieza con hidrolavadora (y a qué presión realizarla) para prolongar la vida útil de los que los materiales del revestimiento exterior, considerando la agresión del ambiente salino.

 

FICHA TÉCNICA
Proyecto: Alexander Symes Architect, G+V architecture
Ubicación: Austinmer NSW 2515, Australia
Equipo de diseño:Alexander Symes, Furio Valich, Marc Orberhauser, Alicia Pozniak, Julian Carrasco, Edwin Venegus
Superficie: 252.00 m2
Año Proyecto: 2012
Fotografías: Nicholas Watt
Estudio: www.alexandersymes.com.au

 

EL ESTUDIO
ASA es un estudio conformado por los arquitectos Alexander Symes y Branko Jaric, quien se sumó al equipo en enero de 2015. Symes tiene un perfil vinculado a la arquitectura sustentable, y cuenta con la experiencia de haberse desempeñado por 12 años en la consultora multinacional  Arup, lo que le permitió involucrarse en el diseño a diversas escalas, desde un mueble hasta un rascacielos. Su  proyecto de la casa Austinmer recibió el Premio Nacional de Medio Ambiente y Eficiencia Energética en la categoría Residencial en 2012 por parte de la Asociación de Constructores de Australia. Y el premio Think Brick (piensa en ladrillo) por el reuso de ese material en esta misma obra

 

Texto: Arq. Paula Baldo.