Madres y emprendedoras

Publicada el día: 26 marzo, 2017

Emprender no es fácil. Ser mamá e iniciar un emprendimiento menos. Pero es posible y hay muchas mujeres que lo hacen. La fundadora de la iniciativa MadreEmprendedora cuenta cómo es esto y da consejos para lograrlo.



 

La maternidad es un punto de inflexión en la vida de una mujer. Corresponde a uno de los principales cambios de personalidad, transformando su realidad y la del entorno en la que se desarrolla.

En la actualidad, la mujer madre se enfrenta al gran desafío de equilibrar familia trabajo. Si bien la participación femenina en el mundo laboral es cada vez es mayor, en algunos casos decide comenzar a emprender (con una socia o en forma individual), al encontrar serias dificultades en el camino.

Habilidades que se desarrollan o impulsan con la maternidad

Tener el rol de madre (hayas o no parido a tus hijos), trae consigo una serie de cambios internos que permiten empoderarlas:

  • Liderazgo: ser generadora de acciones y hacer que las cosas sucedan. Trasladar conocimientos y experiencia con el fin de “dejar huella”.
  • Toma de riesgo (desafíos): enfrentar situaciones de incertidumbre, tomar decisiones y nuevos caminos ante una realidad no planificada.
  • Actitud integradora: buscar el equilibrio y el consenso entre todos los integrantes de un grupo (familia).
  • Manejo del presupuesto: desde analizar que se necesita como así también generar los ingresos y decidir la forma más efectiva del gasto o inversión. Medir las consecuencias y resultados
  • Creatividad: buscan la mejor alternativa ante una necesidad en base a la intuición, flexibilidad y originalidad.
  • Empatía: entender lo que le sucede al otro y tratar de solucionar sus problemas o necesidades.
  • Estas habilidades son las más solicitadas a la hora de a generar y dirigir proyectos dentro y fuera de las organizaciones.

 

Recomendaciones para las madres que emprenden

-      Organizar y planificar: las tareas semanales y mensuales (necesidades y objetivos). A cada una otorgarle una escala de prioridad para separar lo urgente de lo importante.

-      Armar redes familiares: el círculo familiar y de amistad se convierte en uno de los principales aliados al momento de emprender. Los “imponderables” están a la orden del día y en general encontramos buena predisposición por parte de ellos para ayudarnos.

-      Utilizar tecnologías: herramientas claves a la hora de trabajar a distancia, cerrar contratos vía Skype como así también compatibilizarlo con la familia.

-      Estar al tanto de las novedades de capacitación y financiamiento: las propuestas de capacitación gratuitas (también las hay pagas), están en crecimiento. Esto posibilita estar preparada, con una mayor cantidad de herramientas al momento de presentar la información necesaria para obtener un préstamo o aporte no reembolsable, etc.

-      Asistir a encuentros de emprendedores: las actividades de networking son necesarias porque: posibilita dar a conocer el emprendimiento (más allá de la fase en la que se encuentra), como así también encontrar socios estratégicos, clientes, proveedores, inversores.

 

Texto: Lic. Romina Ávila / Fundadora MadreEmprendedora