Bebés, mejor descalzos

Publicada el día: 1 mayo, 2017

Los zapatos de bebés son muy lindos, pero… La pediatra Julia Apkarian explica por qué es importante que los bebés que aun no caminan estén descalzos siempre que se pueda. Además, consejos para elegirles calzado.



 

Desde el punto de vista del desarrollo neurológico y de la sensibilidad táctil, los pies del recién nacido tienen una sensibilidad mucho más fina que la de la mano hasta los ocho o nueve meses. Es por eso que en los primeros meses los pies tienen una función esencial: informar del mundo exterior al bebé, que toca con ellos todo lo que tiene a su alcance, los manipula con sus manos y los lleva a la boca donde las terminaciones nerviosas sensitivas son mayores. A partir de esa edad pierde este tipo de sensibilidad en forma gradual.

Antes de que un bebé camine, no se le debería poner zapatos; utilizar medias o calzado tipo pantuflas es más recomendable. El pie de un niño está en continuo crecimiento y formación y la elección del calzado es importante para favorecer su correcto desarrollo. En un inicio, el caminar descalzo le ayudará a incrementar la fuerza y la coordinación de sus piernas y pies. Cuando los bebés comienzan a sostener el peso de su cuerpo, usan los dedos de los pies para aferrarse al suelo y a aprender a equilibrarse mejor, lo cual se favorece sin zapatos. Generalmente se resbalan cuando los usan. En ocasiones especiales, si se utilizan zapatos para los bebés, no deben estar demasiado apretados y se les debe dejar puestos por cortos periodos de tiempo.

A la hora de elegir los primeros calzados deben cumplirse ciertas características: que no causen molestias, que sean confortables y no limiten su deambulación ni el adecuado desarrollo de sus pies. Cuando el niño aprende a dar sus primeros pasos, tiende a caminar con las piernas un poco abiertas (base de sustentación amplia), como robots, para mantener el equilibrio y no caerse. La mayoría de las veces esto lo logra caminando descalzo.

Algunas recomendaciones que se deben tomar en cuenta en relación a los primeros zapatos que debe usar el bebé son:

  • Deben tener suela flexible que le permita sentir bajo sus pies cualquier terreno y la movilidad de las articulaciones
  • Deben tener mayor longitud que el pie, de 1-1.5 cm más largo que el dedo más grande.
  • La punta del zapato debe ser ancha y larga para que pueda mover los dedos libremente.
  • Preferentemente no debe tener cordones.
  • No debe molestar al usarlos, aunque sean nuevos.
  • No usar botines porque no permiten la movilidad del tobillo.
  • No deben tener plantillas correctoras.
  • No deben tener tacos, o deben ser mínimos.
  • No utilizar suecos o chancletas en el inicio.

 

En ocasiones se tiene el concepto erróneo de que el zapato ayudará a caminar al niño, pero a veces es más perjudicial que beneficioso. Su uso funcional, debe ser una vez que el niño logre caminar solo (mayores del año). Es importante observar si le duele al utilizarlo, si le deja marcas rojas en la piel o le lastiman.  Ante cualquier tipo de duda, se debe consultar con el pediatra.

 

Asesoró: Dra. Julia Apkarian, médica pediatra de guardia externa y de internación en Sanatorio Los Arcos y Clínica Zabala. N.M 121844