El Bolsón, la aldea andina

Publicada el día: 1 mayo, 2017

En el corazón de la Patagonia, 120 km al sur de Bariloche y a 1.752 km de Buenos Aires, este valle fértil en Río Negro ofrece un clima benigno y una combinación suprema: la imponente belleza natural y la calidez de sus habitantes.



 

Atrás quedó aquello de que El Bolsón era el pueblo hippie de la Patagonia. Hoy, esta encantadora aldea conocida por sus artesanos y su vida natural, sigue siendo aquello y conservando ese espíritu pero le ha sumado una cantidad de servicios turísticos de todos los niveles, gastronomía del mejor nivel, actividades de turismo aventura, eventos culturales e infraestructura para el bienestar.

El Bolsón es una ciudad argentina ubicada en la Comarca del Paralelo 42, en el extremo suroeste de la provincia de Río Negro, y en medio de un paisaje de montañas, bosques de coníferas, ríos y lagos. Se encuentra emplazada al pie del Cerro Piltriquitrón -que en tehuelche significa “colgado de las nubes”-, en un profundo valle de origen glaciar orientado de norte a sur, cuya base surcada por los ríos Azul y Quemquemtreu está a sólo 337 msnm.

Agroturismo: aquí se dan frutas finas –moras, berries, cerezas-, lúpulo, verduras orgánicas y criaderos de truchas. Vale la pena conocer las chacras, y participar de algunos procesos de recolección o producción. A escasos 2 km, está el mirador del Cerro Amigo, desde el cual se divisa el pueblo y las parcelas cultivadas como verdes dameros. A 5 km del centro, también se yergue el Mirador del Río Azul, desde donde se ven las aguas serpenteantes del río. Un kilómetro más arriba “vigila” la Cabeza del Indio, una formación rocosa a la que los glaciares otorgaron perfil  humano.

Naturaleza: Trepar hasta el Bosque Tallado que está en el cerro emblema de El Bolsón: el Piltriquitrón, que en lengua mapuche quiere decir “colgado de las nubes”. Se accede después de conducir hasta la base del cerro que está a 1.200 metros sobre el nivel del mar. Aquí se encuentra la plataforma de despegue de parapentes y también una de las vistas más imponentes de la zona. Siguiendo la senda señalizada, a unos 40 minutos de caminata, está el Bosque Tallado, donde hay 40 esculturas talladas sobre lengas o robles de Magallanes –árboles regionales- que se incendiaron en 1997 y luego por iniciativa del escultor Marcelo López, de las cenizas renació el arte.

Lago Puelo:  También se puede navegar por el Lago Puelo –que está en el Parque Nacional del mismo nombre, en Chubut- en una embarcación de madera y relajarse tomando sol en la playita; entrar a una fábrica de cerveza artesanal y probar sólo algunas variedades (ver recuadro) –para volver al día siguiente y seguir probando-tomar una excursión de pesca, visitar el Museo Leleque –que guarda 13.000 años de historia patagónica- o dar un paseo en La Trochita, el único tren con 75 cm de trocha en el mundo.

Museos y parques: Otro circuito es el de Mallín Ahogado, que recorre el Museo de Piedras Patagónicas y el Parque temático Pirámide Andina. Pero también rafting en el Río Azul, trekking, cabalgatas y pesca en El Manso son buenas opciones para disfrutar de la naturaleza. Hay  muchísimo más. Estas son solamente algunas propuestas.

Bienestar: yoga, terapia corporal, gemoterapia, Chi Gong, reflexología, magnetoterapia, reiki, masaje indio, baño de gong y terapia floral con flores autóctonas, entre otros tratamientos. El menú no acaba aquí. Cada programa incluye taller, terapia complementaria, alojamiento, comida, traslados internos, excursiones y atención permanente durante la estadía. Hay muchos hoteles y lugares de todos los niveles para disfrutar de estas propuestas.

Ski: El Bolsón crece para que todo el año sea temporada. A 25 km está el cerro Perito Moreno, centro de deportes invernales: pero durante la primavera, el verano y el otoño se pueden realizar actividades de montaña o avistaje de aves; cuenta con un refugio con servicios de pernocte y gastronomía. Por la ruta 71, que lleva a Esquel, se puede visitar el extraordinario Parque Nacional Los Alerces.

Feria artesanal: productores y artesanos se acercan a la plaza céntrica a ofrecer su producción; dulces, verduras, frutas finas, quesos, cerveza casera, licores y artesanías de las más variadas elaboradas en madera, cuero, metales, telas. También es posible apreciar gran variedad de espectáculos artísticos y musicales, especialmente en temporada alta. Martes, jueves, sábados y domingos de 10 a 16 durante todo el año.

Gastronomía: todo lo que se desee puede encontrarse en la actualidad en El Bolsón, donde la variedad de propuestas va desde la buena parrilla argentina hasta lo más típico de la región, como el curanto (cocción de carnes y verduras en un hueco hecho en la tierra, forrado con piedras calientes y tapado con hojas de la región) o  el café carrero. Se prepara en un tazón grande, se le echa un aguardiente y un carbón encendido dentro de la bebida, que a poco se apaga. Para más datos, hay que tomarlo con bombilla. Además, desde la trucha ahumada al ciervo, los quesos de cabra, los chocolates, los dulces de frutos patagónicos como el sauco, la grosella, el cassis o la rosa mosqueta, y mucho más.

Más información: www.turismoelbolson.gov.ar