Viviana Rivero, de abogada a escritora best seller: “ninguna editorial acepto leer mi primera novela”

Publicada el día: 7 mayo, 2017

Ahora sus novelas se venden de decenas de miles de ejemplares, pero cuando empezó nadie la quería publicar. La escritora cordobesa nos cuenta cómo fue que un día se puso a escribir para sacarse las ganas y terminó por convertirse en una de las autoras más vendidas del país.



 

Parece otra vida, pero no fue hace tanto que Viviana Rivero era una abogada que trabajaba como asesora legal de empresas y litigante en su Córdoba natal. Madre de dos niños, que ahora ya son adolescentes, se hacía tiempo también para dedicarse a grupos de auto liderazgo para crecimiento y desarrollo de la mujer que ella misma había fundado. Pero un día decidió que iba a hacer lo que siempre había querido: escribir una novela. Y lo hizo, en los ratos libres, sin dejar de hacer todo lo otro que era su vida. Por pasión, por deseo, sin pensar en qué pasaría o si alguien la leería alguna vez.

“Cuando escribí mi primera novela jamás soñé con venderla, solo escribía por el disfrute  de poner en papel la historia que tenía en el corazón.  Y cuando la terminé, se la ofrecí a las grandes editoriales pero ninguna aceptó leerla. Entonces tomé la decisión de hacerla con una editorial chiquita y se vendió tanto que las grandes me llamaron”, cuenta ahora, después de presentar , la octava y última novela en la 43 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires con una sala repleta Entre aquel momento y este, pasó de todo: escribió mucho y se convirtió en best seller, ganó premios y fue reconocida en distintos lugares del país: y su nombre abandonó las leyes para convertirse en referente de la literatura.

La primera fue Secreto bien guardado (2010), y luego siguieron, editada por Emecé, sello de Editorial Planeta: Y ellos se fueron (2011), Lo que no se dice (2012), La dama de noche (2013), La magia de la vida (2014) y Los colores de la felicidad (2015), todas con gran éxito de público y ventas. Su libro Mujer y maestra obtuvo el Primer Premio de Novela Histórica 2009 del Gobierno de San Luis. En 2011 salió de la novela y publicó 10 lugares mágicos de la Argentina, en colaboración con Lucía Gálvez.

-¿En qué momento decidiste que la escritura iba a ser tu ocupación central, lo cotidiano en tu vida?
-Tenía un libro que se estaba vendiendo muy bien y escribí una segunda novela que ganó un primer premio nacional. Entonces me dije: “Creo que puedo vivir de esto”. Y me largué.

-¿Extrañás el derecho o algo de esa otra vida que tenías antes de convertirte en escritora?
-Para mi escribir es una pasión. Me jugué por esta elección así que no extraño.

-Publicás casi todos los años y a veces hasta más de un libro por año, ¿cuál es la clave, o el secreto, para poder escribir tanto?
-Escribo un libro por año y para poder hacerlo soy muy disciplinada, escribo muchas horas por día. Mi día de trabajo es largo: empiezo a las 7 de la mañana cuando todo el mundo se va de la casa a estudiar o trabajar y termina a las 19 de la tarde cuando empiezo a preparar la cena.

-¿Cómo es el proceso de escritura?
-El proceso creativo es muy complejo, casi imposible de describir. En mi caso va creciendo dentro mío  tanto el tema que quiero tratar  (que es lo que llamo el alma de libro) y también la historia y la personalidad de los protagonistas… Todo avanza junto y muy despacio, como si fuera un tapiz que uno va tejiendo, hasta que un día me siento preparada para sentarme a escribir. Tengo un cuarto en la casa que es mi oficina, allí paso muchas horas encerrada.

-¿Cómo es la convivencia de este trabajo con la vida familiar y social?
-Mis afectos y mi familia son mi cable a tierra, ellos y sus necesidades son los únicos que logran arrancarme de la historia que esté escribiendo.  Ellos son mi prioridad.

-¿Qué es lo que tiene que tener una historia para que la elijas como tu próxima novela?
-Creo que es al revés: creo que yo no elijo la historia sino que ella me elije a mi cuando leyendo, escuchando música o a alguna persona, o hasta simplemente sintiendo alguna emoción descubro una historia que espera ser contada. Y entonces pongo manos a la obra.

-Tanto tus historias como tus charlas son inspiradoras para muchas mujeres, ¿buscás que sea así?
-En las charlas suelo buscar eso, pero en los libros se da naturalmente. Soy una convencida que las mujeres juntas se potencian, porque aprenden unas  de las otras. Las mayores les enseñan a las menores, las más experimentadas a las menos, etc. La fuerza de una voz se multiplica.

-¿Qué fue lo más extraño, sorpresivo o gratificante que te pasó como escritora?
-Gratificante: mi profesión me ha permitido conocer a muchas personas muy bellas e interesantes. Extraño: que uno como escritor inventa una historia pensando ¿se me habrá ido la mano esta vez con lo que inventé? Y cuando se edita aparecen personas contándome su propia historia personal que es muy parecida a la que yo escribí.

-Ser una best seller tiene el lado b de tener que conservar ese lugar, ¿te presiona de alguna manera eso?
-No. Yo elegí esta  carrera por gusto  y trato de disfrutarla sin pensar en esto.  Escribo sin pensar  en seguir vigente. Amo escribir, amo leer, amo las letras y eso siempre irá más allá de ser una best seller. Más allá que sea mi trabajo escribo por placer.

-¿Ya sabés cuál es tu próxima historia?
-Si, ya está casi entera en mi cabeza, pero ¡no la puede contar! Me mata mi editora.

 

Texto: Paula Bistagnino.