Un viaje a los comienzos de Gaudí

Publicada el día: 11 junio, 2017

La Casa Vicens, la primera casa proyectada por el máximo exponente del modernismo catalán, abrirá sus puertas por primera vez al público en el otoño europeo. Se trata del octavo y último edificio de Barcelona catalogado como Patrimonio Mundial de la Unesco.



 

Barcelona tendrá, a partir del próximo otoño europeo, un ítem más en la lista de “visitas imperdibles”: la Casa Vicens, la primera que proyectó el famoso arquitecto Antoni Gaudí, abrirá por primera vez sus puertas al público luego de permanecer como residencia privada durante más de 130 años. La obra estará disponible para disfrutar de sus formas, sus colores y su diseño gracias al banco de Andorra MoraBanc, que compró la casa en 2014 y llevó adelante los trabajos de restauración con un costo de alrededor de cuatro millones de euros.

Con la apertura de la Casa Vicens, se completará la lista de los ocho edificios declarados por la UNESCO de interés cultural para toda la comunidad internacional, junto con la Sagrada Familia, la Casa Batlló, la Pedrera, el Park Güell, el Palacio Güell, el Palau de la Música y el Hospital Sant Pau. Para conocer su historia y sus detalles arquitectónicos, la fundación que manejará el espacio propondrá una visita cultural en donde contará, además, los secretos de la construcción que significó el puntapié inicial de la obra arquitectónica de Gaudí.

Un poco de historia.
Apenas 31 años tenía Antoni cuando, a pedido de un corredor de bolsa de nombre Manuel Vicens i Montaner, proyectó una casa de verano sobre la calle Carolinas del Barrio de Gracia. La construcción comenzó en 1883 y se extendió por dos años. Fue el primer edificio de Gaudí en Barcelona. Montaner no puso condiciones a la imaginación de Gaudí, por lo que el arquitecto pudo desplegar allí su gran talento.

¿Qué hizo Gaudí para esa casa de verano? Recreó de manera muy personal los mundos figurativos en auge en aquellos años. Con las tradiciones constructivas catalanas de base, realizó interpretaciones muy personales. Además, incorporó elementos decorativos y simbólicos. El resultado fue una obra innovadora y original muy distinta a todo lo que se había construido anteriormente en Cataluña. En consecuencia, la Casa Vicens se convirtió en uno de los primeros ejemplos de la renovación estética del arte y la arquitectura que tuvo lugar en Europa a finales del siglo XIX.

Plan museológico: preservación y recuperación
El objetivo principal de la propuesta museológica de la Casa Vicens es la recuperación y puesta en valor de la obra original. El edificio sufrió varias transformaciones desde su primera construcción, y uno de los cambios más significativos se produjo en 1925, cuando fue ampliada por encargo de la familia Jover, propietaria desde 1899, para convertirla en su residencia fija. De casa de verano, pasó a contener tres departamentos, uno por piso. El acceso de la casa también se modificó cuando se amplió la calle Carolines: se duplicó su superficie, y sus jardines también crecieron en tamaño. Las modificaciones cesaron en 1964, y lo que se busca hoy en día, en base a diferentes fuentes documentales de la época, es lograr que la obra quede lo más parecida posible al proyecto original.

Mirá el video que la muestra por dentro (La Vanguardia)

 

Cómo serán las visitas.
Las visitas a la Casa Vicens, ubicada en la calle Carolines 24, serán coordinadas: ingresará un grupo de 25 personas cada 30 minutos. Serán 500 los visitantes diarios que recorrerán este nuevo espacio Gaudí, decorado con elementos orientalistas, sobre todo los clásicos cerámicos que el arquitecto siguió usando durante toda su carrera.

Además de recorrer la obra, los visitantes podrán disfrutar de una exposición permanente que girará en torno a tres ejes: la historia de la Casa Vicens; la Casa Vicens como imprescindible manifiesto de la obra de Gaudí, y la casa en su contexto social, cultural y artístico. La Casa Vicens contará también con un programa de exposiciones temporales y programas con actividades culturales y educativas para todos los públicos.

 

Fotos: Pol Viladoms.