Cafayate, para los amantes de la naturaleza y el vino

Publicada el día: 9 julio, 2017

En el corazón de los Valles Calchaquíes, esta localidad enamora por sus bodegas, sus viñedos, su oferta de comida típica y sus coloridos paisajes precordilleranos. Por qué esta ciudad salteña es un destino imperdible dentro del país.



 

A 189 kilómetros de Salta capital, en el corazón de los Valles Calchaquíes, una pequeña ciudad atrae por sus hermosos paisajes precordilleranos, sus exquisitos vinos, sus bodegas, la amabilidad de su gente, su oferta gastronómica con lo más típico de nuestro norte argentino y su hipnótica invitación al relax. Cafayate es, sin dudas, uno de los destinos imprescindibles de Argentina.

A Cafayate se llega a través de la Ruta Nacional 68. Saliendo de la capital salteña, el recorrido cruza las localidades de Cerrillos, La Merced, El Carril, Coronel Moldes, la Viña y Talampampa, desde donde se llega a la Quebrada de las Conchas, una visita obligada. Luego de pasar por una zona de médanos y otra de viñedos, finalmente Cafayate, cabecera departamental y la ciudad más importante de los Valles Calchaquíes.

Cafayate fue fundada en 1840 por Manuel Fernando de Aramburú. Coronel del Ejército Real, cumplió con la voluntad de su madre de levantar un santuario a la Virgen del Rosario en ese preciso lugar. Hoy en día, la ciudad conserva muchas de las características de su arquitectura colonial, y recorrer sus calles, visitar su iglesia, perderse en sus museos o simplemente sentarse a contemplar su arbolada plaza es un gran paréntesis en el tiempo.

 

LOS IMPERDIBLES

Quebrada de las Conchas: se trata de un verdadero espectáculo natural. Para llegar, es necesario volver a la ruta, en dirección al este, y recorrer aproximadamente 13 kilómetros. A partir de ese momento, uno de los paisajes más impactantes del norte Argentino, con sus formaciones rocosas erosionadas. Y allí empieza el espectáculo: cerca de Puente Morales está el mejor yacimiento de ranas fósiles de Argentina. Luego, una seguidilla de curiosas formaciones rocosas: La Garganta del Diablo, el Anfiteatro, el Sapo, el Fraile, el Obelisco y los Castillos.

Ruta del Vino: de lo mejor que tiene Cafayate: visitar las diferentes bodegas, conocer sus historias, adentrarse en el proceso de producción y degustar los exquisitos vinos como el Torrontés, cepa característica de la zona y uva blanca insignia de Argentina. En pleno centro o en los alrededores de la ciudad, las opciones son variadas y todas buenas. Dentro de la ruta del vino –que cuenta con 21 bodegas- algunas opciones son Bodegas Nanni (realiza vinos ciento por ciento orgánicos), Bodegas El Tránsito, Bodega Colomé, Lavaqué y Bodegas Domingo Hermanos. Todas ofrecen degustaciones y en algunas incluso se puede comer.

Cabras de Cafayate: dentro de la finca de Bodega Domingo Hermanos, un emprendimiento se destaca del resto: en pleno campo y con instalaciones súper modernas para visitar en familia, un tambo caprino en donde se fabrica queso artesanal. Para ir en auto o en bicicleta, la visita guiada dura aproximadamente una hora y el establecimiento ofrece degustación de sus productos.

Museo de la Vid y el Vino: este museo lo tiene todo: historia, experiencias, escenificaciones y piezas históricas en el marco de un espacio de vanguardia en relación a la tecnología y el diseño. Y el precio de la entrada es súper económico. La exposición propone una muestra dinámica e interactiva sobre la historia y las características de los viñedos y de sus Vinos de Altura. Inaugurado el 11 de Marzo de 2011 se encuentra emplazado en el predio del antiguo museo conocido con el nombre de “La Bodega Encantada”.

El divisadero: A tan solo 7 kilómetros de Cafayate se encuentran estas ruinas, un antiguo asentamiento Diaguita-Calchaquí. Para conocerlo a través del trekking, ideal para quienes disfrutan de las largas caminatas, a medida que se entra en la profundidad de la zona se pueden ver morteros comunitarios, pascanas, terrazas de cultivos, cuadriculas y altares religiosos. La flora del lugar, y los grandes cardones, completan la visual.

Río Colorado: A menos de 10 kilómetros de la ciudad están las Cascadas del Río Colorado. Para agregar al viaje un poco de aventura, se puede comenzar visitando las 3 principales caídas de agua. La primera cuenta con unos 5 metros de altura y es la más pequeña. A la segunda se llega por el mismo río o luego de escalar una pared de cuatro metros de altura. Río arriba, a unos 200 metros, está la tercera. Es un plan perfecto para hacerlo con tiempo y bien temprano, ya que el paseo puede durar varias horas.

El centro: Por último, perderse en el centro de Cafayate es una experiencia única. Sentarse en su plaza principal, recorrer la Iglesia, admirar su arquitectura, descubrir sus callecitas, visitar sus reductos gastronómicos, probar las delicias típicas del norte de nuestro país y comprar sus coloridas artesanías en el pintoresco mercado ubicado frente a la plaza vale la pena.

 

Fuente: Todo Web Salta

Fotos: turismo.salta.gov.ar, Silvina Fiszer, MiraArgentina.com y fotoviajes.net.