Program.ar desde pequeños

Publicada el día: 2 octubre, 2017

¿De qué se trata? Del proyecto a nivel nacional del Ministerio de Educación para que los chicos aprendan desde la escuela primaria ciencias de la tecnología. Un desafío que abre oportunidades laborales y redundará en un gran beneficio para el país.



 

Formalmente, la resolución 263 del año 2015 del Consejo Federal de Educación, el organismo de concentración, acuerdo y coordinación de la política nacional conformado por el Ministro de Educación de la Nación y los Ministros de Educación de todas las provincias ha declarado de importancia estratégica para el sistema educativo argentino la enseñanza y el aprendizaje de la programación durante la escolaridad obligatoria, para fortalecer el desarrollo económico-social de la Nación.

En otras palabras…

Desde la escuela primaria y durante el ciclo secundario también los chicos aprenderán a programar computadoras y a conocer el mundo de la tecnología para convertirse  no solo en buenos usuarios, que en parte ya lo son, sino para crear tecnología y aplicaciones que les sean funcionales a su vida cotidiana, profesional y laboral en general.

Program.ar depende de la Fundación Dr. Manuel Sadovsky que está constituida por un Consejo de Administración, al que reporta el Director Ejecutivo. El Consejo es presidido por el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, las dos vicepresidencias son ocupadas por el Presidente de la Cámara de Software y Servicios Informáticos (CESSI) y el Presidente de la Cámara de Informática y Comunicaciones de la República Argentina (CICOMRA), respectivamente. Tanto el Ministerio como ambas Cámaras son los responsables de nombrar al resto de los miembros del Consejo de Administración.

Para adentrarnos en un tema que todavía sorprende, hablamos con Fernando Schapachnik, director de Program.ar, el programa que lleva a cabo las acciones necesarias para poner progresivamente en práctica esta recomendación del Consejo Federal de Educación. Y nuestra primera pregunta, tal vez por ansiedad, es:

–¿A partir de cuándo se pondrá en práctica este programa en las escuelas?
–La manera de trabajo es que el Ministerio lanza unas pautas mínimas y cada provincia avanza a su ritmo. En el 2015 el Consejo Federal declara estratégica la ensañanza de la programación y de ahí en más cada provincia avanza a su ritmo. La Ciudad de Buenos Aires ya está implentando una materia que se llama Tecnología de la Información. Este año 2017 en los terceros, cuarto y quinto años del colegio secundario. En cuanto a la Provincia de Buenos Aires, aún no hizo avances formales.  Y Program.ar, que es el proyecto para poner en marcha este tipo de educación está hacienda capacitación de docents con las universidades el Noroeste, del Centro de la Provncia de Buenos Aires (Tandil), de Lanús y de La Plata. Y en Ciudad de Buenos Aires, con la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA.

–¿Cómo se implementará en la primaria? ¿Desde qué grado?
–Hay distintas iniciativas que tienen distinto interés, pero esto todavía está en el terreno de las pruebas piloto.

–Es que necesitan docentes capacitados…
–La formación está dirigida a docentes reales de escuela primaria y secundaria, según el caso. En general, buscamos que sean docentes de áreas relativamente afines: matemática, física… Hay materias de uso de la tecnología y a esos docentes también apuntamos.  La formación apunta a que los docentes aprendan a programar y puedan enseñarlo para la creación de programas para utilizar las computadoras como verdaderas herramientas a nuestro favor, para que hagan lo que necesitamos que hagan. Nuestros cursos brindan puntaje y un cupo, por eso,  le damos prioridad a los docentes de las áreas afines. Pero si el cupo lo permite son bienvenidos los docentes de otras áreas.

–¿Cuáles son los beneficios que usted como director de program.ar destaca a partir de esta medida?
–Básicamente lo más importante va por dos ejes: el primero tiene que ver con una ciudadanía de calidad: no solo entender el mundo más cercano en el que se vive sino participar de los debates como voto electrónico, neutralidad de la red y otros temas que para debatirlos hacen falta herramientas, conocimientos. Por ejemplo, pronto habrá que legislar sobre el funcionamiento de los autos autónomos. Los legisladores tendrán que estar a la altura del tema, deben estar preparados. El otro eje tiene que ver con que cada vez hay más evidencia de que cuando los chicos aprenden a programar en la escuela, mejoran su rendimiento en todas las áreas. Hay procesos cognitivos que se favorecen cuando se aprende: abstracción, memoria de trabajo, trabajo en equipo, reflexión crítica sobre el propio trabajo.

–¿Qué habilidades se desarrollan en principio, en la primaria infancia?
–En el caso de la primaria se podrá trabajar y hoy mismo los chicos y grandes pueden acceder a pilasbloques.program.ar, una herramienta para jugar on line, en castellano, desarrollada por nosotros, que presenta desafíos de nivel de complejidad, con estética para chicos del primer ciclo de la escuela primaria.

–Los chicos de hoy son nativos digitales, por lo que deben estar mucho más preparados para este tipo de aprendizaje…
–Nosotros e estamos en contra del concepto de nativos digitales porque pone en el tapete que los chicos tienen mayores conocimientos tecnológicos. Y eso no es cierto. Saben manejar la tecnología, son consumidores, pero no tienen idea de cómo funciona y el gran desafío es que aprendan cómo funciona para poder crear dentro de la tecnología.

–¿Y qué habilidades desarrollan con esta preparación los alumnos de nivel secundario?
–Fundamentalmente, conectarse con la tecnología para desarrollar vocaciones. Porque vivimos una dicotomía. hay mucho interés por ser usuario y poco por ser creador. Somos una cultura que tendemos más a consumir que a crear.  Y no se trata de que los jóvenes cuando salen del secundario cuenten con una salida laboral. Solo se despliega un abanico en materia de tecnología para que ellos continúen su camino. Como en cualquier materia, literatura, por ejemplo…

–¿Se contempla alguna especie de actualización o de educación en los alumnos universitarios, que ya han concluido las etapas anteriores sin haber estudiado ciencias de la tecnología?
–La enseñanza tecnológica tiene que ver con los fundamentos tecnológicos que no cambian. Los mismos fundamentos son los que se usaron al principio del desarrollo tecnológico y siguen vigentes hoy como en cualquier profesión. Efectivamente cada vez más profesiones requieren conocer tecnología, para combinar datos. Hay cursos específicos. Fundación Sadosky, encargada de desarrollar Program.ar,  dio cursos sobre cómo usar herramientas de programación para extraer información de las redes sociales de manera tal que resulte de utilidad para las ciencias sociales, por ejemplo, tales como opiniones, conceptos, tendencias…  Hay muchos lugares donde los universitarios pueden actualizarse sobre temas tecnológicos.  Cada vez se requiere saber más de tecnología porque o hay que acudir a un programador y saber qué pedirle o programar uno mismo. Al conocer sobre tecnología uno se vuelve más autónomo.

 

       El impacto de Program.ar a futuro

  • Posicionar a la Argentina como uno de los países líderes en materia digital. El país tiene una industria de software pujante y en este momento hay empleo negativo: se necesitan más profesionales de los que hay en el mercado. La industria crece y la matriculación está 20 años estancada.
  • Despertar la vocación por las ciencias de la computación. Hacer estos contenidos más atractivos y generar postulantes bien formados para empleos de calidad.
  • Empoderar a los ciudadanos para que manejen con propiedad la tecnología y puedan ejercer mejor sus derechos.

 

Texto: Silvia Fittipaldi
Fotos: Gentileza Program.ar