Florencia Tellado, sombrerera de alta costura

Publicada el día: 22 diciembre, 2017

Tiene 34 años y sus sombreros ya recorren el mundo. Fue convocada para el London Fashion Week el año pasado. Dice que en ningún lugar del mundo los sombreros son un objeto de necesidad, sino de lujo.



 

Después de estudiar Diseño de Indumentaria e Historia del Arte sintió que lo que ella quería hacer era volcar eso en algo tangible, artesanal, en algo único. Y encontró eso en la sombrerería. A los 34 años, Florencia Tellado logró convertirse en una referente de la sombrerería no sólo local sino también internacional. Pero además, ella es estilista publicitaria –hizo el estilismo para grandes marcas internacionales y trabajó en comerciales con directores muy conocidos- y tiene un local de alquiler de vestuario para cine, televisión y ¡lo que sea! Se llama “El Vestidor”, justamente, editoriales de moda, eventos… ¡Y lo que sea!

-La historia oficial dice que hubo una abuela que usaba turbantes y… Te dedicaste un rubro nada fácil en la moda, ¿de dónde provino esa pasión/convicción/vocación?
-Nació sobre todo de la necesidad de desarrollar tareas con mis propias manos y hacer tangible todo lo que venía estudiando

-No hay una gran tradición de sombrereros en la Argentina. ¿O sí?
-Es un oficio que tuvo su auge a mediados de siglo y ahora somos unas cuantas las sombrereras que queremos traerlo de vuelta. Yo tuve la suerte de heredar los materiales de quien fue una gran sombrerera en los años 50 y esos es lo lindo del oficio, que sobreviva a todas las generaciones heredando del pasado todo lo que puede ser útil para volver a contar una historia.

-¿Cómo te formaste?
-Estudié la carrera de Diseño de Indumentaria, pero luego me di cuenta de que de nada sirve la teoría sin nunca se pone en práctica y salí a trabajar para aprender y además para poder seguir bancando lo estudios.

-¿Y en sombrerería?
-Fui asistente de vestuario de Carolina Aubele durante muchos años, mientras estudiaba la carrera. Y Empecé a estudiar sombrerería con Hilda Suárez –sombrerera del Teatro Colón- y años más tarde conocí a Laura Noetinger, con quien me formé en lo que sería la “alta costura del sombrero”.

-Después te fuiste a Londres…
-Sí, en 2014 me fui a vivir a Londres por un tiempo para perfeccionarme de la mano de Noel Stewart, gran diseñador inglés.

-¿Cómo es el proceso de diseño de un sombrero?
-No hay un proceso exacto, es algo más espontáneo que no necesita reglas.

-Diseñaste el sombrero de la expresidenta Cristina en la asunción del Papa en 2013. ¿Fue más desafiante que diseñar otros?
-En realidad, el desafío fue pensar que ese sombrero  iba a llegar a los libros d ehistoria y que sólo tenía dos días para resolverlo. El sombrero en sí no fue tan difícil de llevar a cabo.

-¿Cómo llegaste y qué significó llegar al London Fashion Week 2017?
-Todo llega si uno trabaja mucho para que eso suceda. Cada vez que llego a un objetivo soy consciente de haber trabajado lo suficiente para conseguirlo. No es “suerte”, como algunos dirían.

 -En la Argentina no se usan los sombreros como por ejemplo, en Europa, ¿está cambiando eso con las nuevas generaciones que son más libres y menos uniformadas en el vestir?
-Mundialmente, el sombrero es un objeto de lujo y no de necesidad primaria. Eso es lo que los hace especiales. Es un mito pensar que sólo en Argentina no usamos sombreros.

-¿Hacia dónde te proyectás?
-Hacia el infinito y más allá.

 

Texto: Paula Bistagnino. Fotos: Gentileza Florencia Tellado.