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6 de julio, 2015

Ojos bien sensibles

El contorno de los ojos es una zona delicada, cuyo cuidado requiere especial atención. Pero vale la pena: es la zona de las famosas patas de gallo y las ojeras, esas que tanto queremos evitar.

 

Las marcas que deja el paso del tiempo en la piel se hacen particularmente visibles en algunas zonas, por ejemplo, el contorno de los ojos, donde salen esas arruguitas finitas a las que llamamos patas de gallo, las bolsas y las ojeras. A la vez, es una zona más sensible, que requiere de productos especiales, diferentes de los que se usan en el resto de la cara.
El grosor de la piel del párpado superior y el inferior es mucho más fino que el resto de la cara. A la vez, es una de las zonas más activas, por el parpadeo y gestos que hacemos a lo largo del día, incluso cuando dormimos. A la vez, es una parte que casi no tiene músculos que la sostengan y carece de glándulas sebáceas y sudoríparas que la hidraten.

Algunos de los problemas más comunes son los siguientes:

Ojeras. A veces es una predisposición genética o consecuencia de un problema circulatorio, pero también surgen cuando descansamos poco.
Solución. La más obvia es descansar, pero también se puede aplicar un cosmético astringente que active la circulación, en lo posible con extracto de pepino o mentol, por ejemplo.

Bolsas. En general, también son consecuencia de falta de descanso adecuado y porque hay un poco de retención de líquido, lo que se va diluyendo durante el día a medida que pasan las horas. Si el problema persiste o se repite con frecuencia, conviene hacer una consulta médica por si hay algún desajuste urinario.
Solución. Aplicarse productos descongestivos y calmantes. Lo más recomendado son los geles con extractos vegetales.

Arrugas. Son inevitables, pero se puede retrasar su aparición con buenos tratamientos cosméticos y en gabinete.
Solución. Desde los 25 años y hasta los 40, usar productos que protejan, hidraten y regeneren, de acuerdo al tipo de piel que se tenga. Después de los 40 hay que seguir haciéndolo, pero con más constancia y con productos que brinden un efecto tensor y reafirmante, con colágeno y elastina.

 

Errores más frecuentes
Más allá del paso del tiempo, hay una serie de premisas a tener en cuenta en cuanto a hábitos:

* Se ha dicho decenas de veces, pero nunca está de más recordarlo: el sol es muy dañino y es prioritario usar protección con filtro solar. Si se tomó mucho color, es probable que algo hayamos hecho mal. Por otro lado, el daño no se ve enseguida, sino con el paso del tiempo. El sol que tomamos hoy lo veremos traducido en arrugas y manchas dentro de algunos años.
* El contorno de los ojos requiere de productos específicos, no se pueden usar los mismos que en el resto de la cara. Especialmente, las cremas muy grasas, nutritivas y antiage. Por las características de la piel de los párpados, es imposible que las absorba.
* Evitar exfoliantes, arruinarían esta piel tan fina. Hay tensores específicos para contorno de ojos.
* Quienes tienen pieles más sensibles pueden sentir molestias si usan en el resto de la cara alguna crema muy perfumada. Si los ojos se irritan, cambiar de producto.

 

Texto: Florencia Romeo.