Este sitio funciona únicamente en las ultimas versiones de los navegadores.
Por favor, actualizá tu navegador.

Suscribite a nuestros newsletter - enterate de todas nuestras noticias

Quiero suscribirme a...




Search
15 de mayo, 2016

Secreto revelado: mejorá tu piel con hielo

Es tan simple como suena: el agua congelada puede servir para mejorar el aspecto y la salud de la piel. Se trata de un secreto oriental que ahora es furor en el mundo. Animate a probar la hieloterapia.

 

No siempre hay tiempo ni dinero para hacerse tratamientos de belleza. Pero la piel puede mejorarse de una manera sencilla y sin costos. La hieloterapia viene desde las costumbres ancestrales de Oriente y tiene muy buenos resultados para el tratamiento antiestrés y antienvejecimiento de la piel:

Mejora la apariencia: disminuye las líneas de expresión, previene las manchas y reduce el tamaño de los comedones de acné. El uso constante de hielo sobre el rostro sella los poros dilatados y contribuye a eliminar las impurezas.

Reemplaza al tónico: Para no recurrir a los tónicos comerciales, puedes aplicarte un poco de hielo antes de utilizar tus productos cosméticos. Con este minimizás la apariencia de los poros debajo del maquillaje, ayudando a que la base luzca más uniforme y sin imperfecciones.

Mejora la circulación: el frío contrae los vasos sanguíneos y mejora la circulación para evitar la formación de bolsas y pequeñas arañitas vasculares.

Disminuye las ojeras: la práctica continua de esta terapia disminuye la coloración negra que afecta el contorno de tus ojos por el hecho del principal causante de las ojeras es la mala circulación.

Combate imperfecciones: el poder antiinflamatorio del hielo calma las irritaciones y el enrojecimiento que se producen por los granos y las picaduras.

Antioxidante y antiacné: su aplicación un par de veces al día favorece el tratamiento del acné y disminuye el impacto de los radicales libres.


¿Cómo aplicarlo?

-Los beneficios se verán en el uso constante y prolongado, así que es necesario incorporarlo a la rutina de belleza.

-Limpiar bien la cara de la manera habitual antes de hacerlo.

-Envolvé los cubitos en una toalla finita o paño, ya que si lo aplicás de forma directa puedes romper los capilares bajo la piel.

-Masajeá el rostro con el paño, haciendo una leve presión durante uno o dos minutos en cada parte. Realizá movimientos circulares en la mandíbula y barbilla, la frente, las mejillas y a lo largo de la nariz. En la zona de los ojos, hacé movimientos más delicados. Finalizada la aplicación de hielo, aplicate un tónico facial o un producto para hidratar la piel.

-Para pieles con exceso de producción de grasa o puntos negros conviene dejar los hielos más tiempo, hasta que se sienta el frío al tacto. Además, tras usar el hielo se debe aplicar un tratamiento o loción antiacné. Podés además preparar hielo con infusión de manzanilla, té verde, agua de rosas o jugo de limón, que son antiinflamatorios naturales.

-Si lo hacés por la mañana y por la noche, vas a obtener mejores resultados.