Auroras boreales y fiordos, un viaje a Noruega

Publicada el día: 8 junio, 2018

Los fiordos, protegidos por la Unesco, son un símbolo de la belleza de la Noruega tradicional. Lugares donde el tiempo se mueve a su propio ritmo.



 

Los fiordos parecen tranquilos lagos azules, pero tienen agua salada: son brazos prolongados de los mares, que a menudo alcanzan grandes distancias tierra adentro con majestuosos acantilados alzándose a ambos lados del fiordo. Aunque muchas veces los fiordos se entrelazan y se puede navegar desde uno a otro, visitarlos te puede hacer sentir como si estuvieras en un universo aislado.

Sin embargo, la clave para entender por qué los fiordos son quizás el principal símbolo de Noruega y se encuentran entre sus atracciones más populares, reside en lo que representan. Más que nada los fiordos y las zonas de alrededor evocan imágenes de una Noruega de antaño: de una época en que la gente vivía de la agricultura en un entorno increíblemente empinado y rocoso (en algunos lugares todavía lo hacen). Una época en que se podía vivir de los árboles frutales en flor, y una cabeza de cordero era considerada una exquisitez (y todavía lo es).

Si los paisajes pueden parecer indómitos y salvajes, las zonas de fiordo son sin embargo fáciles de explorar tanto por tu cuenta como a través de visitas guiadas. Hay pequeños pueblos esparcidos, y los senderos para dar un paseo por el glaciar o hacer una excursión por la montaña son abundantes.

Los impronunciables

Hay más de mil fiordos en Noruega, pero los más emblemáticos, los que quizás has visto en postales, como el Nærøyfjord, el Sognefjord, el Lysefjord y el Geirangerfjord, se encuentran en la llamada Noruega de los fiordos.

En Noruega hay muchos fiordos, pero solo dos son Patrimonio de la Humanidad. Uno es el precioso fiordo de Geiranger o Geirangerfjord, el otro es el fiordo de Næroy o Nærøyfjorden, un brazo del Fiordo de los Sueños. El fiordo de Næroy tiene 17 kilómetros de longitud y, en su parte más estrecha, tan solo 250 metros de ancho (que aunque parece mucho, es muy poco para un fiordo). El fiordo de Nærøy, (a menos de 150 kilómetros de Bergen) muere en el diminuto pueblín de Gudvangen, antiguo asentamiento vikingo.

El fiordo Sognefjord se extiende desde la costa, justo al norte de Bergen, hasta las majestuosas montañas del Parque Nacional Jotunheimen y hasta el hielo azulado del Parque Nacional Jostedalsbreen. El fiordo Sognefjorden alcanza su máxima profundidad a los 1 300 metros bajo el nivel del mar, mientras que las montañas a lo largo del fiordo se elevan a más de 1 700 metros de altitud.

Los casi 300.000 habitantes viven juntos en pequeños e idílicos pueblos ubicados a lo largo de los fiordo y valles. Skjolden es el pueblo más interior y allí viven 200 personas.

Con 204 kilómetros de longitud, el Fiordo de los Sueños es el fiordo más largo de Noruega y el segundo fiordo más largo del mundo. Es el rey de los fiordos en el país. Ahora, donde hay rey no falta reina, y esa reina es el Fiordo de Hardanger que, con 179 kilómetros de longitud, es el segundo fiordo más largo de Noruega y el tercero más largo del mundo. ¡Ahí es nada!

 

Sostenibilidad noruega

Noruega es un país de extraordinaria belleza natural. Preservar este paisaje, sus comunidades y el modo de vida, es esencial para los locales y visitantes por igual. La filosofía noruega se basa en que la tarea de conservación es responsabilidad de todos.

Los noruegos intentan dejar siempre el menor rastro de su presencia. “Déjalo tal y como te gustaría encontrarlo” es el mantra nacional, independientemente del lugar que visites. Esa es la clave para comprender en qué se basa la calidad de vida de la que disfrutamos, no solo en la actualidad, sino también la del futuro.

Qué hacer en Noruega

  • Un viaje único que incluye algunos de los paisajes más hermosos de Noruega debe incluir el tren de Bergen -el ferrocarril más elevado del norte de Europa, el famoso y espectacular tren de Flåm, el fiordo Nærøyfjord (reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO).
  • Transitar la empinada carretera Stalheimskleiva saliendo desde Oslo, Bergen y Voss,
  • Disfrutar de los safaris en lancha neumática, haciendo senderismo, paseando en bici, navegando en kayak, pescando, esquiando, practicando la escalada de montaña.
  • Hay también muchas posibilidades de hacer turismo cultural e historia y un recorrido gastronómico.
  • Ver las tan ansiadas auroras boreales: para eso es necesario ir entre septiembre y abril y lo mejor es consultar con especialistas para que las condiciones meteorológicas sean las indicadas.
  • Probar el queso de suero de leche de cabra, que es único y reconocido en el mundo.
  • Visitar la Iglesia medieval de estacas de Urnes: apenas quedan 30 iglesias medievales de estacas en el mundo, iglesias chiquitas y negras que muchos denominan iglesias vikingas y esta es una de las 28 que hoy se pueden ver en Noruega, pero la única incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. La encontrarás en el mismísimo Fiordo de los Sueños o Sogne Fjord, en la rama que es el Fiordo de Lustra o Lustrafjorden.

Fuente: Visit Norway / Sky Scanner.